16/04/2026
El aumento en los precios del combustible golpea muy duro al sector pesquero artesanal en El Salvador. Aquí van las principales afectaciones:
*1. Aumento directo de costos de operación*
- *Viajes más cortos*: Muchos pescadores reducen horas en el mar o no se alejan tanto, pescando en zonas ya sobreexplotadas cerca de la costa.
- *Menos salidas por semana*: Pasan de salir 5-6 días a solo 3-4 para ahorrar combustible.
*2. Reducción de ingresos y rentabilidad*
- *Margen casi nulo*: El combustible representa 40-60% de los costos de una faena artesanal. Con precios altos, a veces se trabaja solo para cubrir gastos.
- *Precio del pescado no sube igual*: Los intermediarios y el mercado no siempre pagan más, así que el pescador absorbe la pérdida.
- *Endeudamiento*: Muchos sacan crédito para comprar combustible y motor, y con menos ganancia caen en mora.
*3. Impacto en la seguridad alimentaria familiar*
- *Menos proteína para la casa*: Si la pesca fue mala y el combustible caro, se vende todo y no queda para consumo familiar.
- *Abandono de la actividad*: Pescadores mayores o con lanchas más viejas dejan de salir.
*4. Riesgos en la seguridad en el mar*
- *Menos combustible de reserva*: Por ahorrar, salen con lo justo. Si hay mal tiempo o falla el motor, quedan a la deriva.
- *Sin ir a bancos lejanos*: Los mejores cardúmenes de pargo, dorado y corvina están mar adentro. Quedarse cerca significa menos captura y más presión sobre especies juveniles.
*5. Efecto en toda la cadena*
- *Procesadoras y vendedoras*: Si llega menos pescado, las mujeres que filetean, ahúman o venden en mercados también pierden ingresos.
- *Aumento de precios al consumidor*: Al final el pescado sube en el mercado, afectando a familias de bajos recursos que dependen de él.
En resumen: el alza del combustible no solo encarece una faena, sino que empuja a las comunidades pesqueras a pescar menos, ganar menos y arriesgar más. Es uno de los principales factores que hoy amenaza la pesca artesanal salvadoreña.