El trabajo de Fe y Alegría con la población de Zacamil comenzó en 1994 en un local dado por el Ministerio de Educación. A partir de esa fecha comenzaron los proyectos de atención a jóvenes a través de un programa integral de desarrollo bajo la denominación de Centro Educación para Todos (CET). Algunos de los más importantes han sido:
- Formación vocacional para jóvenes de comunidades marginales
rurales (1995-1998); en 1998 se anexó un Centro Albergue para jóvenes adictos y pandillas iniciando con ello el Programa de Reeducación ambulatoria Zacamil (RAZA) con la modalidad de impartir talleres y trabajar con los y las jóvenes en los pasajes de las comunidades con fines de rehabilitación y reeducación.
- De 1997 a 2001 se fortaleció la educación no formal con niños y niñas en situación de riesgo, conformando el programa Círculos Infanto-juveniles de promoción Integral (CIPI) con el financiamiento de RADA Barnen (Save Children Suecia).
- También se conformó el programa de Círculos de promoción Infanto-Juvenil (CIPI); se retomó el proyecto de Reeducación ambulatoria con la modalidad que los educadores se desplazaban a las comunidades para impartir los talleres en vez de convocar a los y las jóvenes al albergue. Entre 1998 y 2001 se firmó un convenio con el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) para que el proyecto de Empresa Centro funcionara en el CET, el cual estaba encaminado a la educación para el trabajo. En el año 2001 Fe y Alegría firmó un convenio con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para ejecutar el proyecto sobre Prevención y combate del trabajo infantil. A partir de ahí se fue configurando un programa de Formación integral de niños, niñas y jóvenes adolescentes por medio de proyectos de educación no formal y de apoyo escolar, que pretende:
1. Generar actitudes y valores positivos a niños y niñas y jóvenes fomentando su organización, a través de diversas acciones lúdicas, deportivas y artísticas.
2. Garantizar la continuidad en el sistema de educación formal a niños, niñas, jóvenes y adultos.
3. Creación de espacios para desarrollar capacitación vocacional y promover la inserción laboral y formación en valores y derechos a los grupos de mujeres y a los grupos familiares que estas conforman.
4. Trabajo comunitario en línea de apoyara la organización de las comunidades y el fortalecimiento de redes.
5. Esto ha sido posible gracias a la cofinanciación de diferentes entidades, entre las que se pueden destacar agencias de cooperación como el BID/FOMMIN, INSAFORP, la OIT, Rada Barnen; la AECI, las Comunidades Autónomas de Castilla- La Mancha y Cantabria.