Todo empezó en un primer viaje de dos de nuestros fundadores, Abel y Carlos, que partieron hacia Senegal con otra asociación, a través de la cual conocieron a Alpha. Pero en el momento de llegar al poblado, y tras analizar pequeños detalles que les llamaron la atención, se dieron cuenta de la inexistencia de un proyecto real en esa zona y de que dicha asociación estaba jugando no sólo con los rec
ursos que la gente les donaba, sino también con el sueño de un chico senegalés que quería ayudar a su poblado. Éste, a pesar de recibir a todos los voluntarios de dicha asociación en su casa y alimentarlos con sus escasos recursos, no recibía ninguna aportación para cubrir los gastos ocasionados, y su poblado tampoco recibía ningún tipo de ayuda. Alpha tenía una única motivación: ayudar a los más necesitados (citando a Alpha, todos somos seres humanos). En ese momento su motivación se convirtió en la nuestra y, aunque no lo sabíamos, su voluntad acabaría siendo también la nuestra, por lo que al poco tiempo decidimos emprender este ilusionante proyecto junto a nuestro tercer fundador y amigo, Daniel, motivado por la ilusión que ambos emanábamos tras la experiencia vivida. Y el resto aún lo estamos escribiendo.