Este proyecto se promueve para que 40 niños de entre 5 y 18 años tengan desayunos y una actividad de ocio en su "Daara" (centro de acogida y escuela del Corán), en un lugar en el que algo tan básico como desayunar, está al alcance de pocos. Tras un paseo de varios años por la ciudad de Saint Louis, estando en contacto con músicos y bailarines de allí, nace este proyecto porque hemos decidido pasar
de ser espectadores de toda esa infancia desastrada y sólo a ratitos escasos sonriente de las calles de la ciudad de Saint Louis, y hacer algo por regalarles más momentos de infancia que la falta de oportunidades derivadas de la pobreza del país, les ha tocado vivir. Nos "descruzamos de brazos", y vamos a impartir UNA ACTIVIDAD DE OCIO Y DAR DESAYUNOS (EMPEZAMOS UNA VEZ POR SEMANA) a los niños de uno de los centros (Daaras) que los acogen, sin familia y sin cuidados, en esta ciudad. Los Daaras son "Escuelas del Corán" por las que todo niño senegalés pasa, ya que es la base de la educación en ese país. El problema es que los menores que son enviados desde los lugares más rurales, permanecen allí años sin familia, ya que son demasiado pobres como para que puedan viajar y ver a sus familiares; con el único cuidado de un adulto (llamado marabú de la escuela) que se encarga de todos ellos, con lo que, los cuidados a veces, son inexistentes, por la falta de tiempo y medios, y también dependen mucho de la persona que esté al cargo de ellos en cada Daara, y de lo que su moral le lleve a dedicar a los niños. Al final tenemos mucho menores, muy pequeños, solitos desde que tienen unos 5 años hasta la edad adulta. Estos niños, llamados por la sociedad senegalesa "talibés" suelen pasar unas horas de la mañana aprendiendo el Corán y el resto del día mendigando comida y dinero. Lo poco que comen o que consiguen, depende de la suerte del día. Al final del día, lo juntan todo, y de ahí se alimentan, lo que lleva a que nunca comen fruta, o leche, y sufren desnutriciones y muchos otros problemas de salud. Pero como todo niño, si se les da un motivo, saben sonreír... Queremos darles al menos ese referente que a todos nos ha resultado tan decisivo: monitores, cuidadores, personas adultas q al menos un ratito, se ocupen de su bienestar. así que vamos a darle forma a todo esto con ayuda de nuestros colaboradores en Senegal, que generosamente nos han dicho que Sí a ser nuestras manos