CIUDADANOS VIGILANTES, nace de la necesidad de supervisar las acciones y obras de gobierno, algunas de buena voluntad y bien intencionadas, pero también hay otras que son lastimosamente agraviantes, las que atropellan los derechos de la ciudadanía, es entonces que hacemos valer nuestro derecho como sociedad y nos organizamos para enfrentar a todo un aparato que sí se lo propone aplasta a su antojo
, y funcionamos como una contraloría social, entendiendo esta como "El conjunto de acciones de control, vigilancia y evaluación que realizan las personas, de manera organizada, en un modelo de derechos y compromisos ciudadanos, con el propósito de contribuir a que la gestión gubernamental y el manejo de los recursos públicos se realicen en términos de transparencia, eficacia, legalidad y honradez, así como para exigir la rendición de cuentas a sus gobernantes". más allá de intereses políticos, cuestionar a la autoridad el porqué de sus acciones e incluso utilizar los instrumentos legales para obtener respuestas que evidentemente nunca es del agrado del gobierno responder. Hoy vemos como los que en hipótesis deberían estar representando a los gobernados (nos referimos a los regidores, alcaldes, gobernador, diputados locales y federales, así como los senadores) forman parte de una columna alterna de gobierno que poco o nada aporta a favor de lo que en realidad requiere una comunidad. Peor aún, en ciertos casos su anuencia o silencio forma parte de una complicidad insana que obra en clara traición a los intereses de los juarenses. El derecho a cuestionar y la obligación a responder por sus obras tendrá efecto y resultados en la medida en que sociedad y gobierno asuman la parte que les corresponde.