Las personas del mundo moderno deberían gozar de salud corporal duradera, paz mental vigorosa y tranquilidad espiritual profunda. ¿Por qué no? Los animales y computadoras siguen creciendo en inteligencia y sofisticación, y debemos plantearnos seriamente si hemos encontrado el sentido de nuestras vidas, ¿o acaso tenemos potencialidades que aún no hemos descubierto? La meditación es una disciplina m
ilenaria, avalada y apoyada por una montaña de pruebas científicas, como medicina alternativa. De hecho las palabras “meditación” y “medicina” tienen la misma raíz. Pero la meditación no sólo es disciplina y ciencia, sino también es un arte y un juego. Sea cual fuere tu circunstancia laboral, situación sentimental o estado mental, la meditación va a mejorarlo, ¡sin lugar a dudas! Cuando empezamos a meditar con sinceridad, rápidamente aprendemos y experimentamos que la paz es como un oasis en el desierto: algo de valor incalculable para todos. La buena noticia es que el oasis ya lo tienes: ¡las aguas frescas están en tu interior! Sencillamente debes aprovecharlo, hacerte consciente de ello. Es natural sentirse un poco raro con alguna experiencia nueva. Después de algún tiempo, la mente temerosa empieza a buscar aquella experiencia rara. Finalmente, ¡no podemos vivir si ella! Y lo mejor de todo es que las cosas buenas de la vida: familia, amigos, naturaleza, ocio y trascendencia; no son contradictorias con la meditación, al contrario, el gozo que sentimos va aumentando a medida que profundizamos en nuestro interior. Todos los grandes sabios y santos de todas las culturas y religiones dicen que el autoconocimiento es la clave para la paz. Jesús dice que el Reino de los Cielos está en ti. Te invitamos a que conozcas tu propio ser, ¿te atreves…?