29/09/2025
Feliz día a nuestros pastores, gracias por haber apartado sus vidas para el cuidado de la grey de Dios, por que cada día invierten su día en la oración y la lectura de palabra. Oramos como Iglesia por sus vidas. Pres. JuanJo Aguero Duarte.
Lo bueno de contar con un pastor historiador es que sus memorias son tan vívidas.
Hoy supimos el origen del porque recordamos el 29 de setiembre el día del pastor Bautista, en una pequeña reunión el Pastor Rogelio recordaba y nos comentaba que allá por los años 80, en una reunión en la Convención Bautista un hombre llamado Tito Caballero, padre del conocido pastor Salomón Caballero, ex combatiente de la guerra del chaco. Hacía alusión a la guerra de la que el había sido participe, comentando como por varios días habían luchado con ejército paraguayo contra los bolivianos, quienes avanzaban arremetiendo con todo a su paso, pero el día 9 del inicio de esa guerra, el pueblo paraguayo caracterizado por su garra guaraní y patriotismo logra levantarse derrotando al pueblo invasor y así retrocedieran y quedarán con la victoria. El hermano Tito Caballero hizo una analogía entre esta anécdota y la vida del pastor en sí, sus luchas y como ellos se levantan pese a las adversidades a la que se enfrenta diariamente.
Teniendo su identidad en Cristo descansando en Él y avanzando así en el reino de Dios. Por eso mociona que sea el día 29 de setiembre el día del pastor Bautista recordando a los valientes hombres de Dios que como estos hombres de la batalla de Boquerón logran asirse con la victoria levantando el estandarte de Cristo. Se levanta la sesión apoyados por los pastores que estaban presentes quedando esta fecha para memoria de todos como un día especial para celebrar las vidas de nuestros pastores
No queremos terminar el día sin felicitar a nuestros pastores Rogelio Duarte y Juan José Agüero, decirles que los amamos y están presente en nuestras oraciones y también hacer extensiva de estas felicitaciones a todos los pastores bautistas de nuestro querido Paraguay.
Que Dios siga glorificandose mediante sus vidas y entrega al ministerio al cual fueron llamados.