Nos conocimos hace más de 30 años como integrantes de un movimiento de iglesia en el cual, sin saberlo, buscábamos ya crecer como jóvenes y vivir aspectos de lo que hoy conocemos como espiritualidad integral. Desde entonces hemos caminado juntos, primero como amigos, luego como novios y por último como esposos, padre-madre y aliados en un proceso de crecimiento personal y de pareja, con sus luces
y sus sombras. Fuimos regalados con el privilegio de formar una familia y la responsabilidad de educar a tres hermosos hijos, de los cuales hoy, los dos primeros ya son profesionales y el tercero joven en etapa de universidad. Nuestra formación y nuestra experiencia se apoyan fundamentalmente en la visión del hombre y de la sociedad en crecimiento promovida y desarrollada por André Rochais . Sin pretender encasillarnos en ideologías, concepciones o escuelas específicas, nuestro Centro adhiere, en general, a las corrientes de pensamiento llamadas “humanistas”, a la psicología transpersonal y, particularmente, al sistema explicativo P.R.H. por la facilidad y claridad de conceptos y por los frutos experimentados en nosotros mismos y en los demás, gracias a más de 20 años con esta formación. Nos dedicamos a trabajar e interiorizar la sabiduría de las Tradiciones Místicas de Oriente y de Occidente, de sus maestros y de su legado espiritual. Entendemos la “espiritualidad integral” como la búsqueda del fondo común que subyace en todos los caminos espirituales auténticos, en un esfuerzo de encontrar y defender lo que nos une, eliminando barreras y desarrollando una práctica de vida, con la diversidad que ésta puede darse. Pero, para llegar a vivir esta “sensación de unidad”, hemos descubierto que primero el ser humano debe haber pasado por la experiencia de “convertirse en persona” conociendo y aceptando lo que es en profundidad, viviendo una relación sana y armoniosa consigo mismo y con los demás, reeducando las actitudes que no le construyen y desplegando sus capacidades a favor de un mundo más humano y solidario. Nuestro valor número uno es la persona y su realización. En torno a este valor central se ubican los valores de amor, de familia y de fidelidad a la voluntad de Dios; de respeto a la vida, a la libertad del hombre y a su cultura. Finalmente, alrededor de estos últimos, los valores de paz, justicia y solidaridad. Nuestras capacidades personales y líneas de actuar, si bien son distintas, no por ello dejan de ser complementarias. En el año 2.000, hemos constituido TEKOVE y, desde entonces, venimos dando forma a nuestras actividades formativas que una a una van entregando el conocimiento y la práctica para quienes anhelan transformase a sí mismos/as en canales del espíritu haciendo un aporte claro al Reino de Dios y su Justicia. Este el único camino hacia la verdadera transformación de las estructuras y la unidad: la transformación de nosotros/as mismos/as, de nuestras familias y de las organizaciones que conforman nuestra sociedad. Sara Dibi Abdala - Jorge Eduardo Vázquez
TEKOVE – CENTRO DE DESARROLLO Y CRECIMIENTO PERSONAL
DIRECTORES FUNDADORES