12/07/2026
El calor extremo puede causar agotamiento, deshidratación, pérdida del conocimiento y golpe de calor.
Además, puede afectar a las poblaciones de distintas formas. Las personas adultas mayores, la niñez, las personas embarazadas, quienes viven con condiciones crónicas, trabajan al aire libre o no tienen acceso continuo a agua, sombra, ventilación o aire acondicionado enfrentan mayor riesgo.
Durante los días de calor intenso:
Toma agua con frecuencia, aunque no tengas sed.
Reduce las actividades físicas durante las horas de mayor calor.
Usa ropa ligera y permanece en espacios frescos.
Nunca dejes personas o animales dentro de un vehículo.
Verifica cómo están familiares, vecinos y personas que viven solas.
Ante confusión, desorientación, pérdida del conocimiento o temperatura corporal muy elevada, llama al 9-1-1 y comienza a enfriar a la persona de inmediato.
La prevención no puede depender únicamente de decisiones individuales. Proteger la salud también requiere acceso a agua potable, vivienda adecuada, sombra, condiciones laborales seguras y energía eléctrica confiable.
El calor extremo también evidencia desigualdades sociales. Cuidarnos es una responsabilidad colectiva.
Fuentes: CDC, Servicio Nacional de Meteorología — Oficina de San Juan, Departamento de Salud de Puerto Rico y EPA.