25/12/2025
A todos los hombres y mujeres de buena voluntad:
En este tiempo sagrado del solsticio de invierno, cuando la noche alcanza su mayor duración y la luz parece retirarse, elevamos nuestra mirada al Oriente con fe y esperanza, sabiendo que, aun en la más profunda oscuridad, el Sol invicto se prepara para renacer.
Para el masón, este momento no es solo un fenómeno de la naturaleza, sino un símbolo vivo del trabajo interior: así como la luz regresa lentamente al mundo, también cada uno de nosotros está llamado a encender la chispa de la virtud en su propio templo interior. Es tiempo de recogimiento, de silencio fecundo y de reflexión, para pulir nuestra piedra bruta con paciencia y constancia.
Recordamos en este ciclo el ejemplo de nuestro Maestro Hiram, que nos enseña que ningún sacrificio es en vano cuando se hace en nombre de la verdad, la fidelidad y el deber. Que su legado nos inspire a mantenernos firmes en nuestros principios, aun cuando el camino parezca envuelto en sombras.
Que este solsticio sea para todos una oportunidad de renovar nuestros compromisos con la fraternidad, la tolerancia y el amor al prójimo; de fortalecer los lazos que nos unen como cadena de unión universal; y de prepararnos para un nuevo ciclo de trabajo bajo los auspicios del Gran Arquitecto del Universo.
Que la luz que renace ilumine nuestros pensamientos, guíe nuestras palabras y ennoblezca nuestras acciones.
Reciban todos un fraternal saludo, con los mejores deseos de paz, armonía y progreso.
Respetable Logia “Discípulos de Hiram”
A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo :.