19/10/2026
Sabemos que en el camino del tratamiento contra el cáncer, cada pequeño detalle cuenta para proteger la salud, las defensas y el bienestar de nuestros niños.
Queremos acompañarlos en este proceso brindándoles una orientación importante sobre la alimentación, específicamente sobre el consumo de golosinas.
Aunque consentir a los niños con un detalle dulce es algo natural, les recomendamos evitar por completo los dulces ultraprocesados e industriales (como gomitas, caramelos masticables, paletas de colores intensos y sirops artificiales).
🚫 ¿Por qué debemos evitar estos dulces "químicos"?
• Debilitan el sistema inmune: Su alto contenido de azúcar refinada y jarabe de maíz puede alterar la microbiota intestinal, la cual es clave para las defensas del cuerpo.
• Cargados de aditivos sintéticos: Contienen colorantes artificiales (como el Rojo 40 o Amarillo 5) y preservantes químicos que pueden sobrecargar el hígado y los riñones, órganos que ya están trabajando duro para procesar los tratamientos médicos.
• Provocan inflamación: Los ingredientes artificiales promueven estados inflamatorios en el organismo, algo que buscamos minimizar durante las terapias médicas.
🍎 Alternativas más seguras y naturales
Si el niño tiene antojo de algo dulce y su médico o nutricionista lo autoriza, siempre es mejor optar por lo natural:
• Frutas frescas picadas (muy bien lavadas y peladas).
• Dulces típicos artesanales legítimos de un solo ingrediente (como dulces de ajonjolí o pastas de fruta natural sin preservantes).
• Helados caseros hechos a base de yogur natural o frutas naturales congeladas.
Proteger su nutrición es una de las herramientas más poderosas que tenemos en sus manos. ¡Cuidemos juntos cada bocado!