05/09/2026
REPASEMOS LA HISTORIA
El caso judicial entre el expresidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, Jaime Perelló Borrás, y el exrecaudador de fondos del Partido Popular Democrático (PPD), Anaudi Hernández Pérez, concluyó formalmente a finales de 2019 mediante un acuerdo de culpabilidad por cargos menores.
La controversia principal surgió tras la otorgación fraudulenta de un contrato para el reemplazo del cuadro telefónico de la Cámara de Representantes a la empresa 3 Comn Global, propiedad de Anaudi Hernández.
Vínculos e influencias: Se determinó que el exrecaudador utilizó sus conexiones políticas y su amistad con Jaime Perelló para beneficiar económicamente a sus asociados y obtener contratos gubernamentales. Debido al escándalo generalizado, Perelló se vio obligado a renunciar a la presidencia de la Cámara en 2016 y a sus puestos directivos en el PPD.
En junio de 2017, la Oficina del Panel del Fiscal Especial Independiente (OPFEI) determinó causa para arresto contra Perelló. Originalmente enfrentaba cargos graves de corrupción que incluían:
a) Enriquecimiento ilícito.
b) Intervención indebida en las operaciones gubernamentales.
c) Malversación de fondos públicos.
d)Infracciones a la Ley de Financiamiento de Campañas Políticas.
Anaudi Hernández, tras declararse culpable en el foro federal, cooperó como el testigo principal de la fiscalía en contra de Perelló en los tribunales estatales.
Tras varios años de litigio y dilaciones en los tribunales, el proceso culminó el 30 de diciembre de 2019.
Recalificación de delitos: Perelló evitó la cárcel al llegar a un acuerdo con la OPFEI para declararse culpable de dos delitos menos graves: negligencia en el cumplimiento del deber (relacionado con la malversación de fondos bajo su supervisión) y una violación menor al Código Electoral.
Como parte del acuerdo, fue sentenciado a pagar una multa de $5,500 y a restituir $25,000 a la OPFEI para cubrir parte de los costos incurridos durante la investigación del caso.