29/06/2026
Se recomienda encarecidamente no canalizar la ayuda humanitaria a través del gobierno de Puerto Rico o los centros de acopio afiliados a este. Existen preocupaciones significativas sobre la distribución efectiva de la ayuda, como se evidenció durante el huracán María, donde una considerable cantidad de suministros no llegó a los damnificados.
Es fundamental considerar que, dada la situación actual, la corrupción ha sido un problema recurrente en Puerto Rico, afectando la infraestructura y la confianza pública. Numerosas comunidades continúan enfrentando desafíos críticos relacionados con la energía eléctrica, el suministro de agua y la alimentación.
Por lo tanto, se sugiere encarecidamente que la ayuda humanitaria se dirija a través de entidades sin fines de lucro que operen de manera independiente del gobierno de Puerto Rico. De esta forma, se puede asegurar que la asistencia llegue directamente a quienes más la necesitan, evitando intermediarios gubernamentales.