30/08/2026
¿Y SI SOLO CREEMOS EN ELLOS?
A veces, lo que más transforma a un joven no ocurre dentro de un salón, sino frente a una montaña, alrededor de una fogata, caminando por un sendero o descubriendo que puede lograr algo que antes pensaba imposible.
La experiencia de nuestros jóvenes de la Tropa 2001 en el Campamento Guajataka fue mucho más que una aventura. Fue una oportunidad para conectarse con la naturaleza, salir de la rutina y encontrarse también con ellos mismos.
Cada reto les enseñó el valor del trabajo en equipo, de escuchar, colaborar y comprender que avanzar juntos siempre nos lleva más lejos. Vivieron nuevas experiencias y sensaciones, enfrentaron temores, descubrieron capacidades y aprendieron que muchas veces la confianza comienza justo después de atreverse a dar ese primer paso.
También hubo espacio para la introspección: para pensar en quiénes son, hacia dónde quieren caminar y qué metas desean alcanzar. Porque crecer también significa aprender a fijarse objetivos, asumir responsabilidades y creer que con disciplina, esfuerzo y perseverancia pueden construir su propio camino.
Pero quizás una de las enseñanzas más importantes fue descubrir que no tienen que caminar solos. El apoyo mutuo, una palabra de ánimo, una mano extendida y la confianza de sus compañeros pueden marcar una gran diferencia.
Experiencias como esta fortalecen la autoestima porque cada joven regresa sabiendo un poco más de sí mismo, reconociendo sus fortalezas y entendiendo que es capaz de superar límites.
En Guajataka no solo se levantaron campamentos. Se levantó confianza, compañerismo, sueños y nuevas metas.
Y quizás la pregunta que debemos hacernos como adultos sea muy sencilla:
¿Y SI SOLO CREEMOSEN ELLOS?
Porque cuando un joven descubre que alguien cree en él, comienza también a creer en sí mismo.
Tropa 2001 — Siempre listos. Administración de Vivienda Pública
Foto: Lago Guajataka, San Sebastian PR