15/06/2026
¡Saludos amigos y amantes de las Aves!
Entre aves, historia y cultura en el Bateyl Delfín del Yagüez en Mayagüez:
En días recientes, nuestra amiga y observadora de aves Mónica Y. Esteva, miembro del Pabellón Puertorriqueño de las Aves, tuvo la oportunidad de visitar el fascinante Parque Arqueológico El Batey Delfín del Yagüez, ubicado en el barrio Yagüez del municipio de Mayagüez.
La visita surgió por invitación de la directora del parque, Brenda Morell, quien recibió a Mónica con gran entusiasmo y hospitalidad.
Motivada por conocer este importante espacio histórico y natural del oeste de Puerto Rico, no dudó en aceptar la invitación para realizar un recorrido de observación e identificación de aves presentes en el lugar.
Desde tempranas horas de la mañana, aún antes de iniciar formalmente la caminata, el parque ya anunciaba su riqueza natural. Entre los sonidos que rompían el silencio del amanecer se encontraban los cantos del Comeñame, el Zorzal Pardo, el siempre inquieto Pitirre, el Pájaro Bobo Mayor y el melodioso Ruiseñor.
El recorrido comenzó a las 7:00 de la mañana. Mientras caminaba por los senderos del parque, el protagonista indiscutible de la jornada hizo su aparición: el hermoso Zorzal Partirrojo, cuya presencia acompañó gran parte de la travesía. A lo largo del camino, Mónica encontró pequeñas casas de madera que evocan el Puerto Rico rural de las décadas de 1940 y 1950, algunas conservando detalles tan característicos como las tormenteras y las antiguas letrinas.
Entre observaciones y fotografías, pudo escuchar y admirar al diminuto San Pedrito, mientras más adelante el llamado inconfundible del Bienteveo se dejaba escuchar entre la vegetación.
Durante la visita, uno de los empleados del parque, Carlos, se acercó cordialmente para ofrecer su ayuda y compartir algunas frutas de icaco, gesto que reflejó la calidez y hospitalidad que caracteriza a quienes laboran en este espacio.
Al fondo del paisaje se alzaba el majestuoso Batey Indígena, estudiado por el reconocido arqueólogo Juan Rivera Fontán, recordándonos la profunda conexión entre la naturaleza y la herencia cultural de nuestra isla.
Fue precisamente en ese entorno cargado de historia donde Mónica observó un pequeño Zumbadorcito de Puerto Rico, una de las joyas aladas de nuestro archipiélago.
La lista de especies continuó creciendo con la observación del Garrapatero, el Pájaro Carpintero de Puerto Rico y el siempre llamativo Perico Monje o en inglés Quaker, demostrando la diversidad de aves que encuentra refugio en este singular rincón mayagüezano.
Experiencias como esta nos recuerdan que Puerto Rico posee lugares donde la historia, la arqueología y la biodiversidad convergen en perfecta armonía.
El Parque Arqueológico El Batey Delfín del Yagüez es, sin duda, uno de esos tesoros que merecen ser conocidos, apreciados y protegidos por las generaciones presentes y futuras.