05/05/2021
Por la Dra. Waleska Torres
Violencia doméstica, maltrato de menores, bullying y acoso laboral todos van de la mano.
La violencia doméstica, también llamada violencia de género ha arropado nuestro país, por mucho tiempo y nos preguntamos ¿en que estamos fallando?
Estamos fallando en lo básico...mientras sigamos permitiendo que en nuestros hogares la violencia impere y sigamos criando o malcriando y transmitiendo ese estilo de vida familiar como uno normal, seguiremos perpetuando ese patrón de conducta disfuncional. Mientras este patrón de abuso físico o emocional, se siga dando delante de los niños estamos enseñándole que esa conducta es normal entre las parejas.
Por otro lado y que es algo que yo encuentro lo más triste del caso es que quienes criamos en la actualidad, en la mayoría de las ocasiones somos las mujeres, debido a la ruptura de las relaciones disfuncionales y toda esa responsabilidad cae sobre ellas..Teniendo que ejercer la disciplina, crianza, valores que lamentablemente por tradición cultural nos lleva hacia el machisno.
La realidad es que por estudios hechos por esta servidora (2001) se ha evidenciado a lo largo de la historia, que los niños (as) que viven en hogares donde hay violencia doméstica se convierten en víctimas o agresores, a menos que reciban ayuda para comprender su valor como seres humanos, pues estos niños se creen que son culpables de la situación que viven en el hogar, tienen problemas de autoestima, sufren de trastornos de ansiedad, depresion, sobrepeso, insomnio entre otras conduciones que no le permiten establecer relaciones saludables. Estos se tornan violentos (bully) en la escuela o por el contrario se muestran retraidos o tímidos por temor a decir lo que ocurre en sus hogares.
También se ha comprobado que estos niños que presencian violencia doméstica son victimas también de maltrato de menores lo que los hace más vulnerables o más rebeldes.
Por otro lado la ausencia de una figura paterna adecuada o sea en una familia funcional marca la gran diferencia entre lo que tenemos, lo que vivimos y la transformación que necesitamos tener en nuestro pais. Es importante que haya equilibrio en la crianza y que aunque haya separación porque la pareja no funcionó, los padres tengan participación en la crianza, siempre y cuando esto no resulte en una exposición de mamá a incidentes de violencia doméstica.
No se trata de que el hombre es fuerte y la mujer es débil, tampoco de que la mujer es siempre la víctima y el hombre agresor, porque ese tambien es un principio equivocado, pues conozco hombres que no denuncian que son víctimas de violencia domestica por ese machismo inculacdo a nivel cultural. Debido a que en ocasiones estos tratan de denunciar y hasta los policias se mofan de ellos, perpetuando el pensamiento machista de que el hombre es el que manda en la casa y haciendo expresiones tales como:" yo tu le meto cuatro bofetas para que respete". Esto no ocurre en toda la policía porque he conocido agentes muy comprometidos con el tema y tuve la oportunidad de trabajar mano a mano con algunos de ellos.
Todas esas cosas unidas a una ley 54 de 1989 que lamentablemente está teniendo fallas de aplicabilidad nefastas, en especial al pedir una orden de protección y en la forma en que se hace cumplir la misma. Ejemplo de esto está en que la mayoría de las victimas de violencia doméstica que mueren a manos de sus esposos, parejas, ex-esposos tuvieron órdenes de protección que fueron violentadas por los agresores y como consecuencia de esto...tenemos a la víctima mu**ta, en presencia de sus hijos, as*****tos-suicidios, as*****tos de familiares o amigas que han ayudado a la víctima a escapar y no se ha podido hacer nada.
Como facilitadora de la Casa Protegida Julia de Burgos que fui, siempre he orientado a la victima que ella es quien hace cumplir la ley porque así está establecido, pero...¿que pasa cuando estas son asesinadas por asecho? ¿O como en el caso más reciente en Cayey que esta mujer fue en dos ocasiones a pedir una orden de proteccion y no le hicieron caso denegándosela en dos ocasiones? ¿Quien le falló a esa mujer? El sistema... por lo tanto estamos fallando todos.
He mencionado también la necesidad de hacer programas para ayudar a los hombres o a las personas que tengan pobre manejo de emociones, de ira y que comprenden que están mal y buscan ayuda, libre y voluntariamente . No es solo juzgar y criticar es buscar alternativas de transformación viables.
Ya no hay respeto a la vida...no hay empatía, no hay solidaridad y eso es preocupante ¿sabe porque? Porque todo está conectado y me explico. Violencia doméstica, maltrato de menores, bullying, cyber bullying y acoso laboral son ciclos de conductas violentas que se repiten a lo largo de nuestras vidas. Si hacemos un estudio en las cárceles de Puerto Rico para identificar cuántas de las personas que se encuentran sumariadas en su niñez vivieron violencia doméstica, maltrató de menores o abandono, nos daríamos cuenta de cual es la raíz del problema y trabajaríamos con ella para resolver la situación.
No se trata de perspectiva de género porque esa es otra forma de establecer diferencias, se trata de que somos seres humanos, que tenemos que trabajar con nuestro niño interior y buscar sanar lo que nos dolió de nuestra niñez, para poder cambiar y tener una buena autoestima y saber reconocer cuando una pareja es la adecuada y saludable en su relación. Entender que cuando la relación no funciona, simplemente como personas maduras, podemos dejar ir, pues esa otra persona no nos pertenece y que el que te quiere lo hará por deseo propio no por obligación.
Busquemos alternativas que nos lleven a tener un mundo mejor. Deja de utilizar la pala para echarle fango a los demás porque no sabes cuantas pailas de ese fango, te caerán encima a ti.
Dra Waleska Torres Gutierrez