03/04/2026
En este Viernes Santo, recordamos con reverencia la obra perfecta de nuestro Señor Jesucristo en la cruz. No fue un accidente ni una derrota, sino el cumplimiento soberano del plan eterno de Dios para la redención de Su pueblo.
Cristo, el justo, sufrió por los injustos, satisfaciendo plenamente la justicia divina y asegurando, de una vez y para siempre, la salvación de aquellos que han de creer. En la cruz vemos tanto la gravedad de nuestro pecado como la grandeza de la gracia de Dios.
Hoy no tendremos servicio congregacional, pero exhortamos a cada creyente a meditar en la suficiencia del sacrificio de Cristo y a descansar en Su obra consumada.
Nos reuniremos este domingo para proclamar con gozo que Aquel que fue crucificado, también resucitó, venciendo el pecado y la muerte. ¡Le esperamos!