Sabemos que vivimos un momento importante en el que se hace cada vez más necesaria la implicación activa de todos los puertorriqueños hacia un cambio social positivo; una oportunidad para dejar de ser espectadores de lo que sucede, para incorporarnos en acciones y proyectos concretos inspirados en utopías y sueños que hagan realidad la frase: un mundo mejor es posible. La función más importante d
e una educación ambiental efectiva es la orientación correcta hacia las posibles soluciones de los problemas que confronta la comunidad. La contaminación del ambiente y protección de nuestros recursos es un problema grave, el cual perjudica al ser humano en su estilo de vida, su educación, sus factores económicos, sociales y morales. Es imperativo también en este proceso educativo conocer las riquezas naturales que nos rodean y tener una experiencia de contacto directo con nuestros recursos para así poder verdaderamente valorarlos y convertirlos en parte de nuestra responsabilidad ecológica y social como puertorriqueños. Con este propósito estamos modificando el Club Islita Verde, donde pretenderemos inculcar en los estudiantes conciencia, sensibilidad, entendimiento y preocupación por el ambiente y sus problemas. De esta forma percibirán la magnitud de la degradación ambiental que los afecta y asumirán su responsabilidad en la búsqueda de soluciones a los problemas ambientales. Conocerán, admiraran y respetaran las maravillas de nuestra naturaleza y se sentirán administradores de los recursos que el Señor ha puesto a su servicio. El propósito del club será en fomentar una actitud positiva a la protección del ambiente, creando conciencia de los problemas ambientales actuales, comenzando por los que nos afectan directamente, y abrir un espacio para la exploración y contacto directo con los recursos y lugares naturales de nuestra isla, lo que ayudará a mejorar el ambiente en nuestra escuela y nuestra comunidad y cambiará nuestra manera de percibir y apreciar a nuestro país.