29/10/2025
En Chandler, Arizona, hay un hombre llamado Doug que podría ser el cliente más fiel de Arby’s. A sus 97 años, este veterano de la Segunda Guerra Mundial visita el restaurante todos los días para disfrutar de su comida favorita: un sándwich de carne asada con queso suizo y una Coca-Cola sin hielo. El personal ya se sabe su pedido de memoria y lo llama cariñosamente “lo de Doug”.
Después de verlo ir tan seguido, uno de los empleados, Travis Coye, decidió preguntarle por qué comía allí todos los días. Doug sonrió y respondió: “Este es el único lugar donde puedo comer un sándwich o cualquier otra cosa que no me haga daño al estómago”. Aunque, en realidad, tal vez sea porque le gusta tanto el sándwich que ya no quiso buscar otro lugar.
Doug vive en un hogar de retiro cercano, pero eso no le impide hacer su visita diaria a Arby’s, donde siempre se sienta en su mesa favorita. El personal le tiene un gran cariño. “Él entra con su andador,” cuenta la gerente Christina Gamage. “En cuanto lo vemos llegar, corremos a abrirle la puerta. Ha pasado por mucho siendo veterano y viviendo solo en un hogar de retiro. No tiene familia, así que tratamos de ser su familia.”
Un día, el equipo decidió sorprenderlo con una tarjeta de regalo de 200 dólares. Al principio, Doug pensó que era una broma, pero cuando se dio cuenta de que era real, dijo conmovido: “Gracias. Nunca sé si estaré aquí al día siguiente, pero muchas gracias por esto.”
Aún más conmovedor fue que varios empleados le dieron sus números de teléfono personales, diciéndole que podía llamarlos cuando quisiera, y prometiendo llevarle su comida favorita al hogar si algún día no podía ir.
Cuando la historia de Doug se hizo viral en todo el país, la sede de Arby’s quiso sumarse al gesto con algo aún más grande: le regalaron comida gratis de por vida. Ahora Doug ya no tiene que preocuparse por su próxima comida… y cada día lo espera una familia completa en su restaurante favorito.
Crédito: _Daniel Moloney