Palabras del Cielo

Palabras del Cielo Palabra que reconforta, alienta y te brinda paz en medio de las dificultades de la vida. Palabra par

22/02/2026
05/02/2026

No te congracies con el pecado. El que ama al mundo es enemigo de Dios, según Juan en sus epístolas. Está claro que el in****no no puede contra la Iglesia. Es una determinación de Jesús cuando dijo: “y lss puertas del in****no no prevalecerán en contra de la Iglesia”. Pero hay otras estrategias y una de ellas es confundir la Iglesia.

Imagina que de repente no sabes distinguir lo que es bueno de lo malo. Piensa que en una Iglesia están felicitando a los nuevos padres por una criatura que ha nacido de una relación de fornicación. Evalúa una Iglesia que recibe los diezmos de un hermano que hace negocios fraudelentos y extorsiona a las personas. Ciertamente el enemigo se las ha arreglado para que algunos creyentes vivan en pecado y nadie los confronte.

El pecsdo nos separa de Dios. El pecado destruye nuestras relaciones. A su vez, retrasa los planes de tu vida. Te ata y te siembra una culpa que te detiene, te estanca. Te hace sentir inmerecedor de amor de Dios. ¿Es eso lo que quieres? ¿Es así que deseas vivir? Jesús vino a liberar a los cautivos, pero tienes que dejarte liberar por Él. No es un acto de magio. Toma tiempo. Es un proceso, pero es de bendición.

Si andas en pecado, o sea, separado de Dios, vuelve a Él. Te perdonará. Te sanará. Restaurará tu alma. Se restituirá el propósito en ti. Lo que el enemigo te robó será restaurado y tu vida será de bendición. Vuelve a casa. Ven a Él. (M. Narvaez)

04/01/2026
03/01/2026
01/01/2026
06/12/2025

Advenimiento es la proclamación gloriosa de que Dios cumplió su promesa más antigua: venir Él mismo a rescatar a Su pueblo. Desde Génesis 3:15, cuando Dios anunció que la simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la serpiente, toda la historia bíblica avanzó hacia un punto: la llegada del Mesías.

Durante siglos, Dios habló por medio de los profetas (Hebreos 1:1). Ellos anunciaron que un Rey surgiría de la raíz de Isaí (Isaías 11:1), que una virgen concebiría (Isaías 7:14), que el Deseado de las naciones vendría (Hageo 2:7), que nacería en Belén (Miqueas 5:2). Israel vivió largos periodos de silencio, exilio, espera y anhelo. Pero el silencio no era abandono: era preparación.

El Advenimiento declara que la esperanza tomó forma humana. Dios no envió simplemente un mensajero, una idea o una fuerza espiritual. Él vino en persona:

“El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Juan 1:14).

En la encarnación, el Dios infinito se hace niño; el Creador entra en su creación; la Luz irrumpe en un mundo en tinieblas (Juan 1:9). En un pesebre humilde, el Rey esperado entra en la historia no con p***a imperial, sino con ternura divina:

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado” (Isaías 9:6).

El Advenimiento no es solamente un nacimiento: es una invasión de gracia. Dios se hace hombre para vivir la vida que no podíamos vivir, morir la muerte que merecíamos y abrirnos el camino hacia la vida eterna.

“Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” (1 Timoteo 1:15).

Por eso el Advenimiento es simultáneamente dulce y solemne, tierno y victorioso. En la vulnerabilidad de un recién nacido se esconde la fuerza del Salvador; en la cuna se asoma la cruz; en Belén comienza Gólgota, y desde Gólgota se abre el sepulcro vacío.

Finalmente, el Advenimiento no apunta solo al pasado. También mira al futuro. El Cristo que vino en humildad volverá en gloria:

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13).

Por eso la iglesia celebra el Advenimiento con memoria, gratitud y expectativa. Recordamos que Él vino, celebramos que Él salva, y esperamos confiados que Él volverá.

11/10/2025

Dirección

Coamo

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Palabras del Cielo publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir