Castañer es un asomo al paraíso, escondido en las montañas de Lares, Puerto Rico. Allí, mientras el gallo hace lo suyo en la mañana, y el coquí lo propio en la noche, vive la gente linda nuestra. El poblado está compuesto por unos 2000 residentes que han hecho de Castañer su hogar por generaciones, entrelazando a unos con otros, hasta hacerles a todos amigos, a todos familia. En Castañer, los niño
s reciben su educación completa, desde el prescolar hasta el grado doce. Tenemos un hospital modelo, una estación de bomberos, una estación policial, una oficina de servicios sociales, una residencia multipisos para ancianos y adultos con necesidades especiales, panaderías, restaurantes, una gasolinera, un parador con vista al lago y hasta nuestra propio código postal. ¡Nuestro 00631! Tenemos líderes comunitarios que se encargan de mantener a Castañer limpio y hermoso, y a su gente bien informada. En nuestra placita pública se celebra la Feria de Artesanías y Concurso de Trovadores que, todos los años, atrae a miles en busca de verdadera tradición y cultura puertorriqueña. Castañer es considerada por muchos una de las zonas más remotas de Puerto Rico. No exageran los que reportan que a pesar del GPS y su tecnología, muchos salen temprano a buscarle y regresan a casa sin haberle encontrado. Así nació la leyenda que sigue inquietando a los aventureros de la Isla a buscar el tesoro que se esconde entre Lares, Adjuntas, Yauco y Maricao. Así también, hemos enamorado a muchos que escogieron nunca más irse. El 20 de septiembre de 2017, la naturaleza nos sacudió los cimientos, la historia y la vida. El huracán María encontró todos los recovecos de Puerto Rico, y Castañer no se le escapó. Los vientos de este fenómeno, destecharon las casas de los más humildes y destruyeron la flora hermosa que nos escondía. Nuestra agricultura, fuente principal de ingreso de nuestras manos lareñas, desapareció en un par de horas. El río que apenas nos cubría los pies cuando le cruzábamos, se desbordó en nuestras calles, incapaz de contener los aguaceros colosales que María trajo. La tierra también cedió y se deslizó sobre nuestras carreteras, dejando incomunicados a miles. Y este paso de destrucción que se repitió en toda la Isla, nos añadió una nueva era. Castañer es, como el resto de nuestra amada Isla, antes y después de María. Nuestra familia campesina vive y sufre la misma devastación que cubre al resto de nuestra Isla. Sin embargo, a horas del azote, ya los nuestros estaban con sierra y machete en mano abriendo caminos, con calderos de comida para alimentarse unos a otros, abriendo sus casas a quienes lo perdieron todo y determinados desde el primer día a levantarse fuertes y victoriosos sobre la adversidad tan inmensa y cruel que les alteró la tranquilidad de la vida en la montaña. Queremos que la historia nueva que ya se escribe, sea prometedora y rinda los mejores frutos. Queremos que nuestro poblado tenga los recursos necesarios para salir adelante y hacerlo de la manera más efectiva posible. Queremos que Castañer se vuelva a pintar de verde monte y de verde esperanza, porque hoy, las miradas de los nuestros están perdidas en el monte transformado, donde el verde que les daba paz y reposo está en agonía, aunque peleando por resurgir. El marrón les cansa la vista y pareciera que les amenaza con abandonarlos. Los puertorriqueños fuera de la Isla, la diáspora que no deja de amar y ser, tenemos nuestro corazón latiendo allá. En California y en Virginia, dos de esos corazones sueñan con traer alivio y esperanza al querido poblado de Castañer, y hoy, les pedimos su ayuda. Muchos han sentido el dolor nuestro como el suyo propio, y lo agradecemos infinitamente. Muchos han expresado su deseo de hacer algo que cause un impacto real en alguna familia o comunidad en Puerto Rico. A esos muchos, les ofrecemos la oportunidad de alcanzar a Castañer con su corazón generoso. Light is Life PR es una iniciativa de dos hermanos boricuas en la distancia que unieron voces y pensamientos desde una costa americana hasta la otra, con el fin de apoyar a los nuestros en casa, y darle una oportunidad a los amigos que desean ayudar a Puerto Rico en este tiempo de tanta necesidad. Quisiéramos arropar la Isla entera, y lo hacemos con el corazón, pero esta misión en particular persigue impactar a Castañer y a sectores del área con recursos y esfuerzos dirigidos a sostenerles durante la crisis, y en los procesos de reconstrucción. Deseamos también que este modelo alcance e inspire a otros boricuas de la diáspora a regresar a su rincón isleño a través de iniciativas como la nuestra para levantar a Puerto Rico, un pueblo a la vez, un barrio a la vez, una calle a la vez. Si nos unimos, somos más fuertes y tendremos más manos acelerando los procesos de restauración. Permaneceremos aquí por tiempo indefinido. Sabemos que el camino es largo y la faena es dura. Hemos entendido que si somos parte de este tiempo, estamos aquí para Puerto Rico, y muy en especial, para Castañer. ¡Vamos a trabajar juntos para que toda la Isla se revista de encanto, y para que Castañer vuelva a ser el tesoro preciado de nuestra montaña! ¡Muchas gracias a todos los amigos que comienzan esta aventura con nosotros, y a los que se nos añadirán! Sean bienvenidos, todos.