01/06/2026
Maná del Lunes
*EL VALOR DE LA CAPACITACIÓN Y EL APRENDIZAJE CONTINUOS*
por Rick Boxx.
Cuando era un joven profesional, tuve la bendición de trabajar para empresas que valoraban la capacitación. Ya fuera en una firma de contadores públicos o en un gran banco, se me permitió participar en diversas formas de formación relacionadas con las prácticas empresariales. Ese aprendizaje era valioso y necesario, pero en ocasiones también incluía modas de negocios: tendencias populares y pasajeras dentro de las profesiones que aportaban poco valor y pronto caían en el olvido. Algunas veces, esas ideas llamativas incluso iban en contra de la sabiduría de Dios.
¿Por qué era importante esto? Porque las ideas y filosofías que orientan las prácticas empresariales pueden cambiar con los tiempos y con la tecnología. Sin embargo, las verdades y principios que el Señor presenta en las Escrituras son atemporales y no están sujetos a los vientos del cambio. Esto es especialmente cierto en cuanto a la ética, los valores y nuestras relaciones con los demás, así como con Dios.
En el Antiguo Testamento, Dios enseña por medio del profeta Oseas: _«Que los sabios entiendan estas cosas; que los que tienen discernimiento escuchen con atención; los caminos del Señor son rectos y verdaderos, y los justos viven al andar en ellos; pero en esos mismos caminos, los pecadores tropiezan y caen»_ Oseas 14:9 (NTV).
El conocimiento y la experiencia son beneficiosos, pero no son lo mismo que la sabiduría. En el Nuevo Testamento se nos instruye: _«Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada»_ Santiago 1:5 (RVR1960). La «sabiduría» del mercado puede cambiar de un día para otro, pero la sabiduría eterna de Dios es inmutable y siempre confiable.
Lo mismo ocurre con la educación. A lo largo de mi carrera, he creído que la educación era importante para mi desarrollo profesional. Obtuve estudios avanzados, incluyendo mi inscripción en una escuela de posgrado especializada en banca, para desempeñar mejor mi trabajo y demostrar a los ejecutivos a quienes reportaba cuán comprometido estaba con mis responsabilidades.
Después de convertirme en seguidor de Jesucristo, busqué crecer en mi fe de la misma manera, leyendo y estudiando continuamente para ampliar mi conocimiento bíblico. Pero pronto comprendí que simplemente intentar ser más inteligente tiene sus límites. Como escribió el apóstol Santiago: _«y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado»_ Santiago 4:17 (RVR1960).
Aprender la Palabra de Dios es importante, pero no podemos detenernos en adquirir conocimiento. No se trata simplemente de acumular información. Servimos mejor a Dios cuando actuamos conforme a lo que sabemos, poniéndolo en práctica; y eso incluye esforzarnos por vivir nuestra fe cada día mientras cumplimos con nuestras responsabilidades laborales.
Tenemos la seguridad de que: _«Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra»_ 2 Timoteo 3:16-17 (RVR1960). Conocer y aplicar las verdades de las Escrituras fortalece nuestra capacidad para hacer bien nuestro trabajo y hacerlo de la manera correcta.
La capacitación práctica y la formación profesional, cualquiera que sea nuestra ocupación, pueden ser muy valiosas. Sin embargo, ser entrenados en los caminos del Señor —tal como Él los ha revelado en las Escrituras— enriquecerá nuestra carrera profesional en una medida mucho mayor. Como nos dice Efesios 2:10: _«Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas»_ (RVR1960).
*Preguntas para reflexión y discusión*
1. ¿Cuándo fue la última vez que participó en un programa de capacitación relacionado con su trabajo? ¿Qué beneficios obtuvo de esa experiencia, si es que los hubo?
2. ¿Puede pensar en alguna capacitación o aprendizaje que parecía útil en su momento, pero que con el paso del tiempo dejó de ser beneficioso? ¿Significa eso que el tiempo invertido en capacitarse o estudiar fue desperdiciado? ¿Por qué sí o por qué no?
3. Si alguien le pidiera un ejemplo de cómo «los caminos del Señor» se aplican al lugar de trabajo, ¿qué respondería?
4. Pasajes como 2 Timoteo 3:16-17 y Efesios 2:10 afirman que las enseñanzas de la Biblia tienen el propósito de equiparnos para realizar buenas obras. ¿Cree usted esto? Explique su respuesta.
*NOTA:*
Si tiene una Biblia y desea leer más, considere los siguientes pasajes: Proverbios 22:29; Efesios 6:5-9; Colosenses 3:17, 23-24, 4:5-6; 1 Pedro 3:15-17.
*Desafío para esta semana*
Dedique algún tiempo esta semana a considerar maneras en las que podría mejorar sus habilidades y capacidades laborales. ¿Existe alguna capacitación adicional que pudiera serle útil?
De manera similar, considere cómo podría crecer en su comprensión de cómo aplicar las verdades y principios de la Biblia a la forma en que realiza su trabajo e interactúa con sus colegas, supervisores y clientes. Converse sobre esto con un amigo que comparta sus convicciones o con un grupo pequeño, quizás su equipo de CBMC.