01/06/2026
Gracias, Cristo Pobre, por concedernos el privilegio de servir como refugio en el antiguo Refugio de los Incurables, conocido como Hospital Mogrovejo y hoy Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas.
Gracias por sostener nuestro espíritu de servicio durante estos 27 años; por inspirarnos a dejar nuestros hogares, recorrer Lima y Callao desde distintos puntos y cruzar las puertas de este histórico lugar para seguir acogiendo a los pacientes neurológicos que llegan de todos los rincones de nuestro querido Perú.
Ellos merecen dignidad, cercanía, consuelo y esperanza. Gracias por permitirnos recordarles, a través de nuestro servicio, que no están solos; que Dios es su fortaleza; que ningún diagnóstico define el valor de una vida; que Él tiene un proyecto para cada persona y que su voluntad es siempre perfecta.
A mis hermanas voluntarias, mi más profundo agradecimiento por caminar juntas durante estos 27 años. Gracias por permitirme aprender de cada una de ustedes y de los dones que Dios les ha concedido; por ser manos de Cristo para quienes más lo necesitan y por enseñarme que servir allí donde existe dolor es una de las expresiones más grandes del amor.
Que Cristo Pobre continúe protegiéndolas en cada viaje, en cada jornada de servicio y en cada abrazo ofrecido a un paciente que llega desde lejos. Que multiplique y bendiga cada kilómetro recorrido para llegar al INCN. Gracias por su entrega generosa, por su fe inquebrantable y por ser, cada día, instrumentos de su amor. Servir en neurología es una misión exigente, pero junto a ustedes el camino se hace más ligero.
En nombre de AIC Perú, quiero compartir estas palabras:
“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Señor, roca mía y redentor mío.”
Salmo 19:14
Gracias por estos 27 años de ejemplo, humildad en los momentos difíciles y confianza en Cristo Pobre.
El lugar donde servimos es vulnerable, pero nuestros corazones permanecen seguros en Él y fortalecidos por esta unión que nos hermana.
Las abrazo con cariño y las llevo siempre en mi corazón.
Nancy Lévano Félix de Minchola
Presidenta de la AIC Perú.