20/09/2026
En toda organización social, como el colegio, por ejemplo, existen conflictos, porque hay diferencias. Aunque los conflictos no tienen nada que hacer con lo que es la violencia. Cuando estos conflictos de género, de diferentes características personales, se dan y no se enseña a gestionar y a resolverlos; esos conflictos empiezan a agudizarse a antagonizarse, empiezan a escalar y llegan a la violencia. Y ya con violencia significa que se presentan actos de agresión física, verbal, psicológica, pero la violencia tampoco es intimidación (bullying) todavía, y eso ya se puede percibir como anticipación. Sigue escalando y llega al bullying... la característica está en que los actos de violencia son situacionales, episódicos. El bullying ya es una relación de violencia en sí. Luego, inclusive este crecimiento se ha situado hasta en el ciberbullying.
En el bullying hay una relación de violencia porque la víctima no es necesario que esté presente con el agresor, para que se sienta mal. Por eso muchas personas que son víctimas de bullying, experimentan con el síndrome del domingo, lo que quiere decir, que todo el día domingo está tranquilo, feliz, pero cuando llega el crepúsculo, también se oscurece su estado de ánimo y al día siguiente, puede hasta somatizar (con dolores de cabeza, naúsea) o fingir situaciones, para no ir a la escuela.
La violencia no es bullying, necesariamente. Aunque el bullying siempre es violencia de diferente tipo, física, social, psicológica...
Esa situación se hace regular, sistemática. El bullying es intencional, el agresor sabe que quiere ocasionarle algún malestar, algún daño a su víctima, y casi siempre elige a los que son más vulnerables. Y los vulnerables son así porque andan solos, no tienen habilidades sociales, tienen algunas características físicas o psicológicas que son para el grupo más o menos autoritario, que son muy reactivos; entonces son suficientes pretextos para hacerles byllying, burlarse de ellos, ridiculizarlos, entonces la situación se hace regular.
Todos estos comportamientos pueden empezar desde edades muy tempranas, como en la infancia-niñez, porque en esta etapa suelen tener conductas agresivas, no violentas. La violencia ya es intencional, es aprendida. En cambio las conductas agresivas suelen ser por provocación, de ponerse en defensiva... "yo me defiendo y ataco". Por lo tanto se puede acentuar en la pubertad, y ahí podemos encontrar expresiones del bullying. Se hace sistemático.
*No necesariamente se necesita ser psicólogo para tempranamente darse cuenta de quiénes son más vulnerables. Se pueden identificar, como igualmente se pueden reconocer quiénes son más impulsivos. Y una vez que se hace un diagnóstico somero, aunque diagnóstico al fin, se reporta a la dependencia correspondiente, al departamento de psicología, para que se empiece a trabajar con los localizados, se les empieza a educar en habilidades sociales, en lo emocional, en asertividades, en empatía, lo que se necesite.
Ahí ya se está tomando una medida de prevención para que no escale. Se les enseñará, incluso, a resolver conflictos. Se les enseña a negociar, porque esta será una primera fase de solución.
Lo importante es enseñar, desde la etapa de la niñez, a que haya diálogo, a gestionar conflictos y a negociar...
*Ya que en los centros escolares no se enseña ni a niños ni a adolescentes a gestionar y resolver conflictos, ya que esta es una de las principales estrategias que se tienen que establecer. No basta que exista una ley que lo diga. La ley 29119 (aprobada en el 2011), no se aplica, porque nada de lo que se dice en esta ley se cumple. Luego han aparecido otras normas, aparentemente para ser más puntuales en lo que se tiene que resolver. En la realidad, tenemos que acudir a la acción, porque muchas cosas las aprendemos haciéndolas.
-A convivir, se aprende conviviendo-.
Entonces el problema más importante en los centros escolares, no es tanto la violencia, aunque esto parezca paradójico, sino es la falta de convivencia, no se educa a convivir... ni en la familia, ni tampoco en la escuela.
Nosotros somos seres sociales, por lo tanto se depende uno del otro. O sea necesitamos del otro, esto supone que la empatía debe ser una respuesta natural que tengamos, sin embargo tenemos que educar en empatía, es una paradoja total. Lo relevante sería o debe ser educar en empatía constantemente... ya que existe una ausencia de empatía en el ámbito social.
*En el bullying, existen tres actores, por eso se llama la triada del bullying: El agresor, la víctima y los espectadores.
Entre los espectadores encontramos a personas que alientan al agresor, otros que miran y a los cuales no les agrada lo que ven, pero se mantienen impasibles, y otros que son indiferentes totalmente. Entonces, el agresor, incurre en un acto de violencia física, verbal, etc. y qué podemos decir de los otros, pues que hay violencia por omisión, porque están dejando de hacer lo que la circunstancia le impele (empuja, impulsa) a realizar, ellos tendrían que actuar.
La víctima, más bien va a pensar que todos son agresores, porque nadie sale en su defensa y porque todos guardan silencio. Se da una impunidad.
*En conclusión, lo que ve el hijo de los padres, es lo que luego va a actuar, porque lo aprendió en casa. Si hay padre agresor, se verá como normal y será agresivo. Reproduce el modelo...
Sin embargo tenemos la otra cara de la moneda, porque hay quienes se aterrorizan de la violencia en casa, y cuando ven actos incoherentes, más bien se repliegan... y pasan a ser víctimas especiales.
Los valores son para darlos en forma constante, no aceptemos lo inadecuado, y si nos equivocamos, tenemos que aprender a ser autocríticos. Porque esto es otra de la carencias que tenemos a nivel de ser humano en la sociedad.