06/04/2026
¿Qué hubiera pasado si Jesús no hubiera mu**to en la cruz?
Cada día, miles de personas mueren en todo el mundo por diversas enfermedades. El mundo parece dirigirse hacia su propia destrucción, marcado por guerras, enfermedades y dolor. Aun así, la humanidad guarda en lo profundo de su corazón el anhelo de un lugar de paz, sentido y plenitud.
Al principio no fue así. El relato de Génesis muestra cómo Dios formó al ser humano del polvo y sopló en él aliento de vida (Génesis 2:7), colocándolo en un lugar donde disfrutaría de Su creación (Génesis 2:8-9), en comunión con Él.
Pero la decisión del ser humano lo llevó a su desgracia (Génesis 3:6). Así entró la muerte (Romanos 5:12), el egoísmo (2 Timoteo 3:1-2) y la autosuficiencia que fue
cubriendo su alma. Sin embargo, Dios proveyó una solución para volver a Su presencia, a la pureza del
corazón y a una vida eterna donde el llanto no será más (Apocalipsis 21:4). Era necesario que alguien muriera en nuestro lugar, pues el Juez justo retribuye a cada uno según sus obras (Romanos 2:6). Era necesario que uno tomara el castigo de nuestras culpas (Isaías 53:5).
Y así fue. Jesús murió por nosotros, y por eso hoy podemos ser salvos, librados del juicio, como aquella mujer rescatada de la condena (Juan 8:3-11). Como está escrito:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo…” (Juan 3:16).
Ahora, regresando a la pregunta: ¿qué hubiera pasado si Jesús no hubiera mu**to en la cruz?
La respuesta es clara: no habría salvación, no habría perdón y la humanidad permanecería bajo condenación (Juan 3:18).
Pero Él sí murió… y en esa entrega, abrió el camino de regreso a casa.