El Instituto Americano de Arte de Puno, es filial de similar entidad creada en Buenos Aires (República Argentina) y la de Cuzco, que a iniciativa del escritor Uriel García, se constituye el 5 de Octubre de 1937. Es la entidad que fusiona a los sucesores del Grupo Cultural “Orkopata” creador del Primer Movimiento Literario Indigenista del Perú, y de los artistas plásticos que en la década de los años 30 del siglo pasado, fundaron el Círculo Pictórico “Laikakota”. Son 76 años de vida cultural permanente, son 70 años que esta Institución Cultural ha recibido en su local a lo más importantes de los artistas pictóricos, poetas, músicos y literatos que han visitado Puno. Es creadora de los concursos de danzas autóctonas, trajes de luces y de origen mestizo como “La Pandilla Puneña”; de estudiantinas, de la belleza nativa –quechuas y aymaras- y otras manifestaciones populares. A su iniciativa, se crea la Escuela de Bellas Artes -hoy Escuela Superior de Formación artística- donde su primer directos, ad-honoren, es el socio fundador y artista plástico Francisco Montoya Riquelme. No toda la colectividad puneña conoce, que el IAA ha participado en la primera Embajada Cultural que viajó a Lima para presentar música y danza puneña, juntamente con el Centro Musical “Theodoro Valcárcel”. Que en forma ininterrumpida, desde hace más de veinte años, realiza los “Viernes culturales”, donde se presentan libros, revistas y se auspicias conferencias, recitales de música, poesía y exposiciones pictóricas artistas del lugar y visitantes. En su local funciona un “Museo de Arte Popular” producto de años de trabajo. La Municipalidad de Puno proporcionó este ambiente en los altos del Teatro Municipal y cada cierto tiempo, se firma un convenio “cesión de uso” con el IAA, de manera que su uso es múltiple: museo-biblioteca-sala de conferencias- y taller de los cursos de música o literatura que son dictados por sus socios, para estudiantes en época de vacaciones. De esta manera la trayectoria del IAA a lo largo de sus 76 años de existencia, constituye sin temor a equivocarnos, lo más importante de la cultura viva del departamento de Puno. Lo meritorio es que no tiene subvención económica del Estado ni de ninguna otra entidad. La buena voluntad y entusiasmo de sus socios que cada año renuevan su directiva, es una propuesta de trabajo para propios y extraños.