NUESTROS 7 OBJETIVOS ESPIRITUALES
1.- HOMBRES Y MUJERES QUE LEEN LA PALABRA
• “Entre tanto que voy ocúpate de la lectura, la exhortación y la enseñanza”. (1 Timoteo 4: 13)
• “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la Palabra de verdad”. (2 Timoteo 2: 15)
• “Por tanto, pondréis éstas mis palabras en vuestro corazón y en vuestr
a alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos”. (Deuteronomio 11: 18)
2.- HOMBRES Y MUJERES DE FE
• “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe”. (Efesios 2: 8-9)
• “Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que le es galardonador de los que le buscan”. (2 Corintios 5:7)
3.- HOMBRES Y MUJERES DE ORACION
• “Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto”. (1 Samuel 12: 23)
• “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”. (Efesios 6: 18)
• “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de Gracias”. (Filipenses 4: 6)
4.- HOMBRES Y MUJERES DE RECTO CAMINO
• “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿ Y qué comunión la luz con las tinieblas?. ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte del creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos y apartaos dice el Señor. Y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré. Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”. (2 Corintios 6: 14-18)
• “Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia”. (Romanos 6: 17-18)
• “Mirad pues, con diligencia, como andéis, no como necios sino como sabios”. (Efesios 5: 15)
5.- HOMBRES Y MUJERES COMPASIVOS
• Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad toda dolencia en el pueblo”. (Mateo 9: 35)
• “Más tú, Señor, Dios misericordioso y clemente. Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad”. (Salmo 86: 15)
• “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables”. (1 Pedro 3: 8)
6.- HOMBRES Y MUJERES QUE TESTIFICAN DE JESUCRISTO
• “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos en Jerusalén en toda Judea, en samaria, y hasta lo último de la tierra”. (Hechos 1: 8)
• “El fruto del justo es el árbol de la vida, y el que gana almas es sabio”. (Proverbios 11: 30)
• “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, Conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”. (2 Corintios 4: 13)
7.- HOMBRES Y MUJERES GENEROSOS
• “Y no como lo esperábamos, sino que así mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios”. (2 Corintios 8: 5)
• “Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros”. (2 Corintios 8: 24)
• “Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas: Tuyo, oh Jehová es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre. Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes?. Pues todo es tuyo y de lo recibido de tus manos te damos”. (1 Crónicas 29: 11-14)
• “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”.