06/08/2026
Detrás del mito del único Cristo Antitaurino del mundo, hay una historia de crudeza, genialidad visceral y pura resistencia callejera que la historia oficial nunca te contó.
Esta no fue una obra colectiva de taller. La idea original y la creación única fue de Gabriel Darvasi y Aurelio de la guerra, artistas visionarios de la escena de Quilca, quien tuvo a Aurelio de la Guerra Todo empezó cuando se presentaron firmemente en las instalaciones del Centro Cultural El Averno y soltaron una sentencia que cambiaría la protesta limeña: "Vamos hacer un Cristo Antitaurino para El Averno". No existe ninguna otra pieza igual en todo el planeta.
En su mente radical, la efigie era una representación directa del toro en Cristo. La escultura mantenía la tradicional corona de espinas y estaba vestida como un torero, pero llevaba las banderillas clavadas en el costado, tal como la estaca que atravesó a Cristo, con la sangre recorriendo su cuerpo, fusionando de forma desgarradora el martirio de la crucifixión con la tortura del animal. Además, originalmente la pieza tenía una va**na de la cual emergía un elemento de altísimo impacto visual. Era una propuesta extrema, transgresora y descarnada.
Fue el propio "Negro" Acosta, cuidando las espaldas del espacio frente a la represión política y policial que se les venía encima, quien frenó la efigie original por considerarla demasiado fuerte para la época. El Negro le pidió a Aurelio que interviniera la pieza, y él se limitó exclusivamente a eso: modificar esa parte del diseño, eliminando la va**na para moderar el golpe estético y salvar la viabilidad de la protesta.
Darvasi pudo ver su obra en la primera marcha. Lamentablemente un violento cáncer cerebral lo consumió rápidamente, y Gabriel falleció poco tiempo después, dejando la creación en manos de la trinchera del jirón Quilca. (https://larepublica.pe/datos-lr/respuestas/2022/10/21/jiron-quilca-cual-es-la-historia-de-este-conocido-rincon-de-los-libros-y-la-cultura-subterranea-de-lima-evat) antes de partir.
El asalto a Acho desde las entrañas de El Averno 🐖🐕🐂🐓
La escultura cobró vida en el asfalto. Cada mes de octubre, este Cristo único en el mundo salía directamente desde las mismísimas puertas de El Averno, iniciando una procesión combativa y performática directo hacia la Plaza de Acho. No era una marcha cualquiera; era un grito de protesta total contra el maltrato animal, es decir, en defensa de TODOS los animales del planeta.
El argumento de Quilca se plantaba con fuerza para denunciar una tremenda e hipócrita contradicción: la feria taurina de Acho lleva descaradamente el nombre del "Señor de los Milagros" y premia al mejor torero con el "Escapulario de Oro", usando puros símbolos católicos para bendecir la tortura.
Frente a este abuso de la fe, la contracultura les recordó su propia teoría: según la doctrina de la Iglesia, los animales son creados por Dios y su propio catecismo prohíbe hacerlos sufrir inútilmente. El Cristo de Darvasi y de la Guerra les restregó la verdad en la cara: si Dios creó a todos los animales, la matanza en la arena usando el nombre de Cristo es, simbólicamente, clavarle esas mismas banderillas en el costado al propio Creador.
¿Qué pasó después con la escultura?
Con los años y el trajín de las protestas, el Cristo sufrió el desgaste del tiempo. Fueron Aurelio de la Guerra y el Negro Acosta quienes se encargaron personalmente de darle mantenimiento, reparándolo y protegiéndolo como el tesoro histórico que es. Tiempo después, aunque El Averno tuvo que cerrar sus puertas y terminar su ciclo, el lazo de hermandad con la obra no se rompió: Aurelio se quedó con la escultura para custodiarla en privado, salvando la creación de las garras del olvido.
El Cristo Antitaurino salió de El Averno para marchar desafiante hasta Acho alzando la voz por la vida de absolutamente todos los animales, y sobrevive hoy como una pieza sin igual en el mundo gracias a la lealtad de sus guardianes. 🔥✊
Hoy reivindicamos la hermandad de Gabriel Darvasi, el Negro Acosta y Aurelio de la Guerra. ¡El arte de la calle no olvida a sus creadores ni a sus guardianes! 🎨💀