17/08/2026
En una comunidad de la zona del Marañón, una agente comunitaria de salud conversa con una joven sobre planificación familiar: qué métodos anticonceptivos existen, cuáles puede elegir y dónde puede acceder a ellos.
Puede parecer algo cotidiano, pero ocurre en una de las regiones donde las brechas siguen siendo enormes.
En 2024, el embarazo adolescente entre jóvenes de 15 a 19 años fue de 8,4% a nivel nacional, mientras que en Loreto, Amazonas y Ucayali superó el 20%.
Y hay otra cifra que debería preocuparnos: en Loreto, 33% de las jóvenes de 15 a 24 años que dejaron de estudiar lo hicieron por embarazo o matrimonio.
Mientras tanto, en mayo de este año fueron derogados los Lineamientos de Educación Sexual Integral para la Educación Básica vigentes desde 2021 y reemplazados por un nuevo marco de educación sexual.
Desde Mamás del Río conocemos la realidad del territorio y creemos que estas cifras deberían llevarnos a una discusión esencial:
Las y los jóvenes necesitan más oportunidades para acceder a información confiable, comprensible y pertinente.
La escuela es fundamental, también lo son las familias, los servicios de salud y, especialmente en territorios alejados, las redes comunitarias.
Eso también hacen las y los agentes comunitarios de salud: acercan información allí donde las distancias y las brechas hacen mucho más difícil acceder a ella.
Saber no pone en riesgo a una joven. No saber puede dejarla con menos herramientas para decidir sobre su vida.