25/08/2026
BOSQUES SUBMARINOS PERU
Un estudio con participación del IMARPE identificó un complejo de especies clave en los bosques de 𝘌𝘪𝘴𝘦𝘯𝘪𝘢 𝘤𝘰𝘬𝘦𝘳𝘪 en Áncash.
⭐No siempre las especies más abundantes son las que tienen mayor influencia en un ecosistema. Un estudio científico con participación de investigadores del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) identificó un pequeño grupo de especies y otro con funciones similares que cumplen un papel fundamental en la dinámica de los bosques submarinos dominados por la macroalga parda Eisenia cokeri, en Áncash. Este grupo llamado Complejo de Especies Clave (KSC) está conformado por ocho componentes, entre ellos peces, cangrejos, estrellas de mar, pequeños invertebrados, fitoplancton, zooplancton y algas rojas que, en conjunto, representan apenas el 15,1 % de la biomasa total del ecosistema, pero ejercen efectos importantes sobre las demás especies y sobre la estabilidad del ecosistema.
El estudio analizó información obtenida entre 2016 y 2020 en bosques de E. cokeri de Huarmey y Casma, considerando la interacción entre peces, invertebrados, algas y organismos planctónicos (conjunto diverso de seres vivos que viven suspendidos en aguas saladas o dulces). A través de seis índices ecológicos y modelos de redes tróficas, los investigadores determinaron qué componentes ejercen una influencia clave sobre el sistema y evaluaron su capacidad de mantener la estabilidad y recuperarse frente a perturbaciones. Entre los hallazgos destaca la estrella de mar Luidia magellanica, que apareció como el componente más sensible del sistema, por lo que su variabilidad requiere especial seguimiento.
Pero el bosque submarino no está aislado de lo que ocurre en la superficie. Para comprender cómo las actividades humanas pueden modificar su funcionamiento, los investigadores incorporaron al análisis a los pescadores y la demanda de recursos marinos, construyendo así un denominado complejo eco-social. Los modelos mostraron que la estabilidad y resiliencia del ecosistema son mayores cuando existen mecanismos de control sobre estas presiones, particularmente sobre componentes explotados como el pez Chirodactylus variegatus y los cangrejos. En cambio, una dinámica creciente de pesca y demanda puede favorecer condiciones menos estables para el sistema.
Los resultados aportan una nueva perspectiva para la conservación de estos bosques submarinos: proteger un ecosistema no implica únicamente cuidar las especies de interés comercial, sino también aquellas que mantienen las conexiones que hacen posible su funcionamiento. En un contexto marcado por la pesca y el cambio climático, el monitoreo de las especies que conforman estos complejos clave puede convertirse en una herramienta para anticipar alteraciones y contribuir a conservar la biodiversidad y los servicios que brindan los bosques de Eisenia cokeri en la costa peruana.
El trabajo fue liderado por Roberto Uribe del IMARPE y desarrollado junto a Marco Ortiz de la Universidad de Antofagasta - Chile, Brenda Hermosillo-Núñez de la Universidad Nacional Autónoma de México, Josué Díaz de la Universidad de Duisburg-Essen - Alemania y Ángel Perea del IMARPE.
Para encontrar la publicación, consulte la siguiente cita: Uribe, R., Ortiz, M., Hermosillo-Núñez, B., Díaz, J., Perea, A. Stability and resilience of the keystone species complex determined in a subtidal kelp forest in Peru (SE Pacific). Estuarine, Coastal and Shelf Science. (2026). https://doi.org/10.1016/j.ecss.2026.109963
Fuente: 👉🏽 www.gob.pe/es/n/1433338