19/05/2026
“𝗡𝗔𝗗𝗜𝗘 𝗘𝗟𝗜𝗚𝗘 𝗦𝗘𝗥 𝗚𝗔𝗬.”
Esa frase se escucha muchísimo hoy, para muchas personas eso es verdad, porque dicen que "no eligieron" sentir atracción hacia el mismo s**o, no se despertaron un día diciendo: “quiero vivir esta lucha”
Detrás de muchas historias de dolor, rechazo, heridas, vacío, soledad, luchas, emociones, experiencias, confusión y una profunda necesidad de amor y aceptación, 𝗵𝗮𝘆 𝗽𝗿𝗼𝗰𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗺𝘂𝘆 𝗿𝗲𝗮𝗹𝗲𝘀 que no deben tratarse con burla, odio, arrogancia o crueldad.
Pero también hay algo importante que debe decirse con amor y verdad: 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗿 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗡𝗢 𝗦𝗜𝗚𝗡𝗜𝗙𝗜𝗖𝗔 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘀𝗼 𝘁𝗲𝗻𝗴𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝗳𝗶𝗻𝗶𝗿 𝘁𝘂 𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗮𝗱. Una cosa es experimentar una atracción y OTRA MUY DISTINTA es construir toda tu identidad alrededor de ella.
Las tendencias pueden descubrirse, pero la IDENTIDAD se abraza, se adopta y se decide. Porque todos los seres humanos experimentamos deseos, emociones y luchas que no siempre reflejan el diseño de Dios para nuestras vidas.
Durante años, muchas personas pensaron que su sexualidad definía quiénes eran.
Pero cuando tuvieron un encuentro con Cristo, entendieron que Dios no los llama por su confusión, su dolor o sus deseos… sino por su 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱𝗲𝗿𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗵𝗶𝗷𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀.
La pregunta entonces no es “¿Qué siento?”
La pregunta es: “¿Quién define quién soy?” “¿Quién soy realmente?”
¿Soy únicamente mis emociones? ¿mi pasado?,¿mis heridas?, ¿mis deseos? ¿La cultura? ¿Mis experiencias? ¿O Dios?
¿𝗵𝗮𝘆 𝘂𝗻𝗮 𝗜𝗗𝗘𝗡𝗧𝗜𝗗𝗔𝗗 𝗺𝗮𝘀 𝗽𝗿𝗼𝗳𝘂𝗻𝗱𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗗𝗜𝗢𝗦 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲 𝗥𝗘𝗦𝗧𝗔𝗨𝗥𝗔𝗥?
Muchos hombres y mujeres que vivieron dentro de una identidad LGTB cuentan hoy algo parecido: 𝗝𝗘𝗦𝗨́𝗦 𝗻𝗼 𝗺𝗶𝗿𝗮 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗘𝗧𝗜𝗤𝗨𝗘𝗧𝗔𝗦, 𝗘́𝗟 𝗺𝗶𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗿𝗮𝘇𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝘆 𝘀𝘂 𝗔𝗠𝗢𝗥 𝗻𝗼 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝘀𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝗱𝗲𝗷𝗮𝗿𝗻𝗼𝘀 𝗿𝗼𝘁𝗼𝘀, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗥𝗘𝗦𝗧𝗔𝗨𝗥𝗔𝗥𝗡𝗢𝗦.
La Biblia dice:
“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre… y renovaos en el espíritu de vuestra mente.” — 📖Efesios 4:22-24✍🏼
Y también:
“Y esto erais algunos…” — 📖1 Corintios 6:11✍🏼
👉🏽 𝗘𝗥𝗔𝗡 👈🏽
Tu historia no termina en la lucha, la lucha no tiene que convertirse en identidad, y el pasado no es una sentencia, 𝗹𝗮 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗮 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗯𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀.
Cristo no solo perdona pecados, nadie está demasiado roto para que DIOS no pueda restaurarlo, Cristo transforma identidades.
𝗨𝗻 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗗𝗶𝗼𝘀 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮𝗿𝗹𝗼 𝘁𝗼𝗱𝗼. 🔥