10/09/2026
Ya estás en el cielo de los gatitos: tranquila, sin dolor, rodeada de amor y de todos esos lugares bonitos que merecías conocer. 🤍🐾
Fuiste una gatita muy amorosa, tranquila y engreída. Y aunque fueron apenas unas semanas las que tuvimos juntas, me enseñaste muchísimo.
Me enseñaste que incluso cuando el corazón se rompe, hay que seguir. Que puedes caerte, tropezarte, sufrir y sentir que ya no puedes más… pero al día siguiente tienes que levantarte y continuar por los que todavía te necesitan.
Hoy, después de despedirme de ti, tuve que regresar y seguir atendiendo a los demás gatitos, a tu mamá, a los que siguen esperando una oportunidad. Y creo que eso también es parte de lo que elegí.
Sé que no voy a poder salvar a todos los gatitos del mundo. Ni del Perú, ni de Lima, ni siquiera de mi distrito. Ojalá pudiera, pero no puedo.
Lo que sí puedo hacer es seguir ayudando a todos los que se crucen en mi camino y a los que tenga la posibilidad de ayudar. Seguiré haciéndolo con la misma energía, con el mismo amor y con las mismas ganas de siempre, aunque algunas veces duela muchísimo.
Sé que tocará aprender de cada despedida. Tocará entender que no siempre podremos cambiar el final, aunque hayamos hecho todo lo posible. Y tocará ser un poquito más fuerte para la siguiente vez.
Tú te vas dejando mucho amor y muchísimo aprendizaje. Y aunque tu paso por mi vida fue tan cortito, dejaste una huella enorme.
Gracias por estas semanas, bebita. Gracias por dejarme cuidarte, engreírte y quererte.
Espero que, donde sea que estés, sepas que fuiste muy amada. 🤍
Descansa, pequeña Chiki