El legado de nuestro fundador César Linares Sánchez y su forma de entender el desarrollo, dando lugar a un modelo ejemplar en el marco de la cooperación internacional. Creemos en un modo de ser y creemos firmemente en las personas, en su capacidad de acción y en sus posibilidades del cambio. Entendemos que la solidaridad debe guiarnos desde el sentimiento hacia la razón y de ahí a la acción. Favor
ecemos la participación activa de nuestras comunidades. Las necesidades integrales y el desarrollo de las propias capacidades o potencialidades son asumidos como derechos humanos, es decir, debe respetarse el derecho de las personas a participar en la solución de sus propios problemas. Afianzamos la identidad colectiva e individual de las comunidades. Respetamos su cultura y costumbres. Mantenemos una gestión comprometida y trasparente, a través de diversas acciones que van constituyendo un proceso vital con sentido de conjunto. Tenemos una vocación de permanencia porque nuestro valores son universales, sólidos y perdurables.