27/07/2026
El sábado 25 de julio se realizó la tercera sesión del Seminario sobre Teología de la Liberación, organizado por el Movimiento de Profesionales Católicos de Chile. En esta oportunidad, la exposición estuvo a cargo de Cecilia Tovar Samanez, integrante del MPC Perú, quien desarrolló una profunda reflexión sobre los desafíos actuales y futuros de la Teología de la Liberación, tomando como base los planteamientos de Gustavo Gutiérrez en su último libro, "Vivir y pensar el Dios de los pobres".
La ponente estructuró su exposición en torno a tres grandes desafíos: El primero fue el desafío de la Modernidad y la Posmodernidad, reto que abarca la relación entre la fe y el mundo moderno, analizando los cambios culturales, sociales, políticos y éticos, que interpelan la fe cristiana y exigen una renovación permanente del quehacer teológico y pastoral, para responder a las nuevas realidades y dilemas contemporáneos, como la crisis climática y el uso irrestricto de la tecnología o la inteligencia artificial, desvinculada del bien común.
El segundo, presentado como el desafío central e histórico, fue el de la pobreza y la reflexión teológica desde los pobres. Se destacó que la opción preferencial por las y los pobres continúa siendo el núcleo de la Teología de la Liberación, que no es una postura política o secundaria, sino una exigencia de fe basada en que Dios mismo prefiere y ama primariamente a las y los oprimidas/os, por su condición de vulnerabilidad, invitando a comprender la pobreza en sus múltiples dimensiones y a promover una Iglesia comprometida con la justicia, la dignidad humana y la transformación de las estructuras que generan exclusión.
Finalmente, abordó el desafío de la pluralidad de religiones, en cómo la fe cristiana dialoga en un mundo intrínsecamente diverso y plural. Destacó que este diálogo no debilita la identidad cristiana, sino que constituye una oportunidad para construir relaciones de respeto, colaboración y búsqueda común de la paz, la justicia y el cuidado de la vida, tanto con las grandes tradiciones religiosas y espirituales, como con las expresiones religiosas de los pueblos oprimidos.
La sesión concluyó con un enriquecedor espacio de diálogo entre la expositora y las personas participantes, quienes compartieron reflexiones y preguntas sobre la vigencia de la Teología de la Liberación frente a los desafíos del siglo XXI.
Este encuentro reafirmó la importancia de seguir profundizando una reflexión teológica comprometida con el Evangelio, la realidad de los pueblos y la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria.