Principios:
La libertad individual, el razonamiento a partir de la evidencia, el humanismo secular, la igualdad ante la ley y el naturalismo. Fines:
Incentivar los valores del humanismo, el pensamiento crítico, el secularismo del Estado y la secularización de la sociedad en el Perú, para generar cambios significativos que mejoren el bienestar general de los peruanos. Promover una sociedad plur
alista y tolerante, donde se vive de manera ética y plena de acuerdo con la razón, los valores humanos universales, la preocupación por la naturaleza y las próximas generaciones, y la aceptación de la diversidad e igualdad, no limitados por la superstición, la pseudociencia o el dogma. Alcanzar el trato igualitario de los peruanos ante la ley y evitar la imposición de ideologías fundamentalistas en los ciudadanos, así como su control de ciertas políticas de Estado donde el discurso fundamentalista influye para impedir o reducir derechos civiles a grupos sociales, o a individuos en circunstancias particulares. Incluiremos en el futuro también la provisión de servicios como asistencia intelectual y la realización de ceremonias humanistas. Crear un foro de diálogo donde se reúnan mentes brillantes para intercambiar opiniones y llegar a conclusiones basadas en evidencia, en la razón, la ciencia y la experiencia humana, de donde surjan iniciativas con el objetivo de ayudar a generar cambios en la legislación nacional, proyectos que ayuden y defiendan a diversas comunidades, y en el entender de la sociedad de acuerdo con nuestra misión. Contribuir al diálogo nacional desde la perspectiva del humanismo y el secularismo, aportando argumentos racionales sustentados en evidencia y fundados en consideraciones puramente humanas. Apuntamos a ser el principal referente de contrapeso (o complemento) que promueva una alternativa de pensamiento moral basado en el ser humano y su entorno, en una sociedad donde este elemento está monopolizado por el discurso religioso. Queremos promover un entendimiento de la realidad sobre la base de una perspectiva naturalista, es decir, sin recurrir a explicaciones sobrenaturales, superstición, pseudociencia o revelaciones divinas. Sabemos que hay cosas que la ciencia no puede explicar, pero creemos que todo aquello recae en el ámbito natural, y que tiene el potencial de algún día ser comprobado.