27/02/2026
Sindicalismo de las Américas llama a defender la democracia frente a la desigualdad y el avance conservador
En Ciudad de México, en el Palacio de Medicina se realizó el acto político “Defensa de la democracia y desafíos del sindicalismo de las Américas”, un espacio de articulación internacional en el que centrales sindicales, organismos globales y autoridades laborales coincidieron en un diagnóstico: la democracia enfrenta amenazas estructurales y su defensa pasa necesariamente por fortalecer los derechos de las y los trabajadores.
La apertura estuvo a cargo de Cathy Feingold, de la AFL-CIO, en representación de Fred Redmond. Participaron dirigentes de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), el STUNAM, CONLABOR, así como representantes gubernamentales y parlamentarios mexicanos.
Desde la UNT se reafirmó la autonomía sindical con un mensaje directo: “Gobierne quien gobierne, el sindicato sigue siendo la mejor herramienta de defensa de los trabajadores”. En la misma línea, el STUNAM advirtió que América Latina y el Caribe atraviesan un momento de tensión política y social, con el avance de expresiones que buscan neutralizar la acción colectiva y debilitar a las organizaciones sindicales.
Uno de los ejes centrales fue la desigualdad. Luc Triangle, secretario general de la Confederación Sindical Internacional (CSI), sostuvo que nada de lo conquistado por los trabajadores se logró sin lucha. “Necesitamos diálogo y negociación, pero también organizar la resistencia”, afirmó. Recordó además que el 60% de la fuerza laboral mundial se encuentra en la informalidad y alertó sobre la creciente concentración de riqueza y poder en manos de billonarios que influyen cada vez más en la vida política y económica.
Desde la Organización Internacional del Trabajo, el director de ACTRAV, Oliver Röpke, subrayó que “defender la democracia es defender los derechos de los trabajadores”, especialmente en un contexto marcado por la digitalización, la automatización y la expansión de plataformas que transforman las relaciones laborales y plantean nuevos desafíos para la organización sindical.
El secretario general de CSI África, Joel Odigie, planteó una reflexión histórica y política: África y las Américas comparten una herencia de esclavitud, colonialismo y ocupación. “Cuando hablamos de democracia, ¿de qué democracia estamos hablando?”, cuestionó, al señalar que en muchos casos ha sido capturada por élites económicas y políticas.
Por su parte, Rafael Freire, secretario general de la Confederación Sindical de las Américas (CSA), remarcó que el sindicalismo no es un actor observador sino protagonista. “No somos analistas ni comentaristas, actuamos”, dijo. Definió la democracia como la posibilidad de vivir con dignidad y sostuvo que en la región no se puede hablar de democracia sin abordar situaciones como las de Haití y Cuba. También advirtió contra nuevas formas de injerencia y conflictos que podrían trasladarse al continente.
El acto cerró con una consigna que atravesó todas las intervenciones: frente a la desigualdad, la precarización y la concentración del poder económico, la organización sigue siendo la herramienta fundamental. “Cuando luchamos, ganamos”, resumieron los dirigentes sindicales, reafirmando que la defensa de la democracia es inseparable de la justicia social.