RESEÑA HISTORICA
El Movimiento “CCRISMA” el 26 de octubre de 1985, en Lima, por el actual Director del Movimiento, para hacer una labor de reevangelización en las devociones. La primera comunidad se fundó en Lima, "San Martín de Porres"; después en el Rímac, "San Lorenzo Mártir"; luego en Pomabamba, Ancash, “Señor del Triunfo”, donde doña Aurelia Vergara Rondán, fue la precursora. Hemos conformado el Consejo Pastoral del Decanato XV, de Santuarios y Hermandades de Lima (creada por el Cardenal Landázuri en 1986); integrado el Consejo Pastoral de la Arquidiócesis de Lima. Participamos en la organización del “V Congreso Eucarístico y Mariano de los Países Bolivarianos y II venida del Papa Juan Pablo II al Perú” (1988). Fuimos miembros sinodales en las sub comisiones de: “Piedad Popular y Hermandades” y de “Santuarios”, y de la “Comisión de Liturgia” del “XIX Sínodo Límense”, convocado por el Cardenal Vargas Alzamora (1993-1996). Hemos producido programas en “Radio Sta. Rosa”, “Radio Omega” y en “Radio María”, hasta la actualidad con el Programa "Himnos y Salmos para el Señor", que se transmite actualmente, los sábados a las 7 pm y los domingos a las 5 am. También hemos organizamos conciertos de música académica en los primeros años del Canal "JN19", dirigido por el P. Manuel Rodríguez, cmf. Se ha realizado charlas y conferencias en las históricas hermandades, cofradías y ordenes seglares de Lima; así como evangelización en las comunidades campesinas de Canta y Pomabamba; en los arenales de Pachacútec – Ventanilla y Sullana, en los solares tradicionales de nuestra Lima, Barrios Altos, Rímac, y en donde se nos ha solicitado, como en Ayacucho, Apurímac. Nuestros ámbitos de evangelización alcanzan a: mercados, colegios, centros de trabajo, conjuntos habitacionales, antiguos solares, asociaciones culturales provinciales, entre otros. En el lugar donde tengamos que actuar, nos ponemos al servicio de la pastoral diocesana. Tenemos el Reconocimiento del Arzobispado de Lima y por la Conferencia Episcopal Peruana. Se nos otorgó el Diploma de la Medalla de Honor del Congreso de la República del Perú. Los integrantes trabajamos como “fermentos en la masa”, en las hermandades, santuarios y en nuestros centros de trabajo. Aspiramos a ser numerosos, porque “la cosecha es abundante”; mientras, vamos caminando con la fe y la sencillez del evangelio, hasta que Dios envíe más obreros a su mies.