07/01/2026
Querido Padre Augusto Pérez Flores:
Hoy 6 de Enero, en el día de tu partida —o mejor dicho, en el llamado de nuestro Señor Jesucristo— tu recuerdo vive con más fuerza en mi corazón. No es un adiós, sino una memoria eterna llena de amor, gratitud y enseñanzas.
Gracias, Padre, por todo lo que me diste: por tus palabras, por tu ejemplo, por cada paso firme que dejaste marcado en esta tierra. Tu vida no fue en vano; sembraste valores, dejaste huellas y formaste caminos que hoy continúan dando fruto.
Tu ausencia duele, pero tu legado permanece. Me queda la certeza de que descansas en la paz del Señor, bajo su infinita misericordia.
Que Dios te tenga en su Santa Gloria.
Siempre vivirás en mi memoria y en mi corazón.
Con amor y gratitud eterna.
De tú hijo. Manuel Hugo Pérez Buendía.