13/09/2025
EL ESCAPULARIO DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN ✨⭐🪷👑🪷⭐✨
El Escapulario de Nuestra Señora del Carmen es una dádiva de la protección y del maternal cariño de la Reina del Cielo hacia los hombres. Su historia está estrechamente ligada a la Orden del Carmen, que se remonta, según una antigua Tradición, a los Santos Profetas Elías, Eliseo y a sus discípulos, que se establecieron en el Monte Carmelo, en Palestina.
De acuerdo con esa misma Tradición, ellos ya veneraban a Aquella que vendría a ser la Madre del Redentor, simbolizada por la nubecita que apareció cuando San Elías pedía el fin de la prolongada sequía que los asolaba (Reyes 18, 41-45), y de la cual cayó una lluvia bendita que reverdeció la tierra.
Estos ermitaños se sucedieron a través de las generaciones hasta la Edad Media, y cuando los musulmanes conquistaron Tierra Santa, tuvieron que huir hacia Europa. Allí enfrentaron grandes dificultades corriendo riesgo de extinción.
Fue entonces que un carmelita inglés, San Simón Stock, hombre penitente y de mucha santidad, fue electo Superior General de la Orden. Angustiado con la situación en que se encontraban, comenzó a suplicar incesantemente a la Virgen para que los protegiese.
El 16 de Julio de 1251, mientras rezaba fervorosamente en su convento de Cambridge (Inglaterra), se le apareció Nuestra Señora, portando en Sus brazos al Niño Jesús y extendiéndole un Escapulario le dijo estas palabras:
Recibe, hijo Mío este Escapulario, como el signo de una estrecha Alianza Conmigo. Te lo doy como hábito de tu Orden, será para ti y para todos los Carmelitas un excelente Privilegio y quien lo lleve no conocerá el fuego eterno. Es la señal de la salvación en los peligros y de la feliz posesión de la vida que no tendrá fin...
En 1314, la Madre de Dios se apareció nuevamente, esta vez al Papa Juan XXII, confirmando Su especial protección a los que usasen el Escapulario, y prometiendo además que los libraría del Purgatorio el primer Sábado después de la muerte. El mismo Papa declararía esta verdad mediante la conocida como Bula Sabatina, en Marzo de 1322.
Otros Pontífices, monarcas, religiosos de otras Órdenes y personas de todas las condiciones quisieron participar de este Privilegio, recibiendo el Escapulario como un símbolo de devoción a María Santísima y de salvaguarda contra los enemigos del alma y del cuerpo.