13/07/2026
San Agustín nos recuerda que Dios no es un ser lejano, sino Aquel que habita en lo más profundo de nuestro corazón. No podemos escondernos de su mirada, porque Él conoce nuestras alegrías, nuestras luchas y nuestras fragilidades. Pero esa cercanía no debe inspirarnos temor, sino confianza, pues su misericordia siempre está abierta para quien vuelve a Él con un corazón sincero.
Que esta semana nos acerquemos al Señor con humildad y esperanza, descubriendo que en su amor encontramos el perdón, la paz y la fuerza para comenzar de nuevo.
“Dios es más íntimo que las propias intimidades. No hay, pues, lugar a donde podamos escapar de un Dios enfadado, si no es a un Dios aplacado.”
— San Agustín (In Psalmos 74, 9; In Psalmos 118, 22, 6)