14/01/2026
MARCOS ORIUNDO DEBE DE ACLARAR SU SITUACIÓN JURÍDICA ANTES DE ASPIRAR A SER CANDIDATO A LA ALCALDÍA DE HUARAL
La política no es un refugio para el silencio, ni un escondite para quienes arrastran graves cuestionamientos éticos y legales. Quien aspira a gobernar debe hacerlo con el rostro limpio, la conducta clara y la conciencia tranquila. Todo lo demás es una burla a la ciudadanía.
Hoy, Huaral asiste con indignación al intento de Marcos Oriundo, empresario inmobiliario, de abrirse paso en la política local sin antes aclarar las graves acusaciones públicas que pesan sobre él y que se propalan en emisoras radiales y redes sociales. Acusaciones que no son menores ni anecdóticas, sino profundamente alarmantes para cualquier sociedad que se respete.
LOS CARGOS PROPALADOS SON GRAVES :Denuncias por presunta destrucción de restos arqueológicos —un delito que atenta contra la memoria histórica y el patrimonio cultural de la Nación— y acusaciones de presunta estafa a compradores de terrenos, comercializados a través de su empresa Amersur, es lo que se propala desde hace tiempo en radios locales y redes sociales y que al parecer a Marcos Oriundo parece no importarle.
Pese a este escenario, Marcos Oriundo no solo continúa como Secretario General del partido “AHORA NACIÓN” en Huaral, sino que ahora pretende convertirse en candidato a la Alcaldía Provincial.
Entonces esto genera una pregunta : ¿Con qué autoridad moral puede pretender alguien gobernar una provincia, cuando no es capaz de aclarar su propia conducta?
Es por eso, que es necesario precisar que la función pública exige honorabilidad, no evasivas. Exige ejemplo, no sombras. Exige ética, no silencio
“EL QUE CALLA, OTORGA”
Existe un principio básico que el pueblo conoce bien:
“El que calla, otorga.”
Si el señor Oriundo no aclara, no desmiente y no enfrenta las acusaciones, queda moralmente descalificado para aspirar a cualquier cargo público. No porque exista una sentencia —eso lo determinarán las autoridades— sino porque la política no se mide solo en tribunales, sino en credibilidad y decencia.
Un candidato bajo sospecha contamina todo el proyecto político que toca. Su presencia perjudica gravemente al candidato presidencial López Chau, a quien arrastra a una narrativa de cuestionamientos y descrédito que no le pertenece.
Huaral, es un pueblo decente, trabajador y consciente, que no aceptará como autoridad a una persona que evade responder por hechos graves que comprometen su ética y su moral.
Persistir en el silencio no es valentía ,es soberbia.
Y es una falta de respeto a todo un pueblo.