28/07/2026
🇵🇪 ¿Qué celebramos este 28 de julio? 🇵🇪
Este 28 de julio, mientras el país conmemoraba un nuevo aniversario de la Independencia, diversas organizaciones sociales, colectivas, activistas y personas autoconvocadas nos reunimos frente al Palacio de Justicia del Cusco para realizar un lavado simbólico de la bandera, un acto pacífico de memoria, reflexión y defensa de la democracia.
Nos convocó una misma convicción ¨el amor por el Perú¨, que también se expresa cuestionando aquello que vulnera los derechos, exigiendo justicia y participando activamente en la vida pública.
Durante la jornada recordamos a Rosalino Flores, a Remo Candia y a todas las personas que perdieron la vida en el contexto de la crisis política y las protestas sociales. Recordamos también a las víctimas de Barrios Altos, La Cantuta, las esterilizaciones forzadas y a quienes, en distintos momentos de nuestra historia, fueron silenciadas por la violencia estatal. Porque un país sin memoria es un país que corre el riesgo de repetir sus errores.
Las voces que se escucharon hoy también expresaron preocupación por el rumbo de nuestras instituciones y por decisiones políticas y legislativas que, desde la perspectiva de quienes participaron en esta jornada, debilitan la protección de los derechos humanos, restringen espacios de participación ciudadana y priorizan intereses particulares por encima del bienestar común.
Nos preocupan las brechas persistentes en salud y educación; la incertidumbre económica que viven miles de familias; las discusiones sobre reformas que podrían afectar el acceso de jóvenes a oportunidades educativas; los cuestionamientos en torno a políticas de igualdad y educación sexual integral; la protección insuficiente del ambiente y de los territorios; así como la necesidad de garantizar verdad y justicia para las niñas awajún víctimas de violencia sexual y para todas las personas cuyos derechos siguen esperando respuesta del Estado.
🔴La presencia policial durante una manifestación pacífica también nos recuerda la importancia de proteger el derecho a la protesta, la libertad de expresión y la reunión pacífica como pilares esenciales de cualquier democracia. Una ciudadanía que se organiza, protesta y participa dentro del marco de la ley fortalece la democracia; no la debilita.
En tiempos de polarización, cuando el racismo, el clasismo, el machismo y los discursos de odio vuelven a ocupar espacios en el debate público, reafirmamos nuestro compromiso con un Perú donde la diversidad sea reconocida, los desacuerdos se tramiten democráticamente y ninguna persona sea excluida por su origen, su identidad o su forma de pensar.
Desde OCADE seguiremos observando, vigilando y promoviendo una ciudadanía crítica, porque la democracia no se defiende únicamente en las urnas. También se construye en las calles, en las comunidades, en las aulas y en cada espacio donde las personas deciden no guardar silencio frente a la injusticia.
La memoria no divide, nos permite aprender. Los derechos no son privilegios son la base de una democracia. Y la participación ciudadana no es una amenaza es la esencia de un pais.
¡Ciudadanía que observa, democracia que responde!