15/07/2026
Compasión, Misericordia y Gracia
Johnny Zhang
Creo que es parte de la naturaleza humana aferrarse a las cosas. Nos aferramos a lo que poseemos, a lo que hemos logrado y, sobre todo, a lo que hemos vivido.
Pero, como lo sabe cualquier surfista, hay cosas mucho más difíciles de soltar que otras.
Cuando remo hacia la zona donde rompen las olas, no solo observo el horizonte esperando la próxima serie; también miro a las personas que están a mi alrededor.
A veces es un rostro conocido: un amigo, una tía o algún conocido cercano. Pero otras veces es alguien que tiene cierta “reputación”. Quizás alguna vez te quitó una ola o te habló de una manera que te dejó un mal sabor de boca. En esos momentos, el agua ya no se siente tan tranquila. No siempre es fácil dejar atrás esos sentimientos ni perdonar a la persona que los provocó.
Esta mañana he estado reflexionando sobre un versículo de 2 Corintios. En el capítulo 5:17, Pablo escribe: “Por lo tanto, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; lo viejo ha pasado, ¡ha llegado ya lo nuevo!”.Y, como Pablo dice un versículo antes, estamos llamados a no “considerar a nadie
según criterios humanos”. No estoy diciendo que esto sea fácil. Si soy sincero, casi todo lo relacionado con caminar en rectitud implica cierta lucha. Es un roce constante contra nuestros impulsos naturales. Pero ese es el “deber esencial” de caminar con Jesús. Es precisamente a lo que Él se refería en Mateo 16:24-26: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.
Porque el que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí la encontrará”.
Negarte a ti mismo muchas veces significa renunciar a tu derecho de seguir enojado. Significa dejar atrás tu perspectiva “mundana” sobre otra persona para poder encontrar la vida que Jesús quería para ti.
Mi ánimo para ti hoy es este: busca esa vida en Jesús tomando tu cruz cada día. Y cuando alguien te irrite o te trate mal en el agua, recuerda mirarlo como Jesús lo
haría: con compasión, misericordia y gracia.
Foto: Emily Benedetto
Revisión de traducción: Jamie Betancourt (CS Ecuador)