La Asociación de Familiares de Enfermos Mentales - ASFEM - es una institución privada creada con el fin de lograr el mejor apoyo del Estado y de la sociedad para disminuir los graves efectos de las enfermedades mentales, en especial la esquizofrenia, que inhabilita a estos pacientes, mediante el tratamiento adecuado: medicamentos y rehabilitación; evitando el peligro de que atenten contra su vida
y los de su entorno. El enfermo mental esquizofrénico por la confusión de las percepciones de sus sentidos, vista, olfato, etc. y de su mente, pierde la facultad de hacer frente a sus necesidades de trabajo y subsistencia, es decir, es un ser que pierde todo noción de responsabilidad, en consecuencia no puede hacer valer sus derechos; además, estando en crisis es presa de accesos de furia por lo que ataca a sus seres queridos, padres, hermanos o cualquier persona que eventualmente tenga contacto con él. Por diversas causa abandona su hogar o al ser una enfermedad crónica, con el tiempo se queda sólo o sola, deambulando en las calles y sujeto a pasar hambre y frío, graves maltratos y vejámenes. A la fecha, esta situación se ha agravado, con el notorio aumento de pacientes sin tratamiento o tratamiento inadecuado, muchos permanecen en sus domicilios encerrados bajo llave por el peligro que ofrecen; debe anotarse que el número de camas especializadas para rehabilitación ha disminuido, es así que tomando como punto de comparación el año 1,950, a pesar de que la población del país se ha triplicado desde esa fecha, con el terrible incremento de este problema médico-social y de las muchas familias que tienen que enfrentar este problema de salud, sin contar apoyo, lo que provoca su abatimiento y crisis económica. A la fecha, la situación del paciente mental se ha agravado. Desde la época colonial hasta la era actual, en Lima existieron en ciertos hospitales, lugares totalmente separados u hospicios para tratar a los pacientes mentales, dispensándoseles mucho amor y buen trato a cargo de religiosas, en el año 1920 el filántropo Víctor Larco Herrera construye el Asolo Colonia de Magdalena, en unos amplios ambientes que luego es recortado casi en sus tres cuartas partes en beneficio privado por diversos gobiernos, en esas veces ni el Ministerio de Salud, ni la Beneficencia Pública de Lima objetaron estos despojos. Lo mismo ocurrió con otros tres hospitales de Lima: el Hermilio Valdizán del distrito de Ate, el Honorio Delgado - Hideyo Noguchi del distrito de San Martín de Porres y los Sanitos del distrito de Barranca; Todos estos hospitales han perdido el 90 % de sus valiosas áreas, sin que el Estado haya percibido suma alguna; del mismo modo, tampoco han hecho reclamo alguno los organismos mencionados, ni el nuevo Ministerio de la Mujer y el Niño. Los avances de los tratamientos de las enfermedades han sido exitosos, sin embargo, en lo referente a enfermedades mentales no han tenido el mismo grado, las nuevas medicinas tienen variado efecto, obteniéndose en casos un satisfactorio restablecimiento y en otros una acción leve. Sin embargo, esto ha llevado a una supuesta modernización de escuelas que propician la desaparición de los clásicos hospitales psiquiátricos por otros, donde sólo existan consultorios y emergencias, habiéndose dado leyes y reglamentos que infringen los derechos constitucionales de las personas para su debido tratamiento y cayendo en el exceso de pretender poner límites en el tiempo a la acción de los médicos psiquiátricos, dando lugar a que mediante leyes se declare el límite de la acción de un mal, como en la edad media cuando se pretendió que mediante ley desaparezcan las plagas. Todas esta leyes y reglamentos tiene como punto objetivo la entrega, en condiciones de regalo, del Hospital Víctor Larco Herrera a intereses privados lo que causaría grave daño a a los enfermos mentales, a sus familias y a la sociedad,
ASFEM se ha planteado luchar para evitarlos y más bien su meta es lograr la mayor atención de los gobiernos hasta lograr la debida atención a los enfermos mentales de todo el país; por este medio damos alerta de estos malos momentos por el que estamos pasando y estamos seguros que tendremos el más fuerte apoyo de parte de las personas bien intencionadas y de las entidades que velan por los más necesitados.