14/07/2026
Síndrome post-torniquete: ¿Nos enfrentamos a una causa prevenible de pérdida de extremidades?
Los torniquetes han salvado miles de vidas en campos de batalla modernos. No hay debate sobre su valor cuando hay una hemorragia extrema que pone en peligro la vida.
Sin embargo, la experiencia de la guerra en Ucrania nos recuerda que salvar una vida no debe significar aceptar la pérdida evitable de un miembro.
Los informes clínicos recientes de centros médicos militares ucranianos destacan un desafío importante:
• Un estudio de Rol 2 de 2025 informó de 196 casos de síndrome posttorniquete (PTS). Entre estos pacientes, el 64,3% requirió finalmente amputación de extremidades, con un tiempo medio de aplicación de torniquete de 14,9 horas, reflejando en gran medida una evacuación prolongada del campo de batalla. (CPM Medicina Militar)
• Otro estudio clínico ucraniano (n=70) encontró que el 30% de las aplicaciones de torniquetes se consideraron inapropiadas, y en el 45% de los casos observados se produjo isquemia irreversible de la extremidad que requirió amputación, subrayando la importancia de la indicación adecuada, la reevaluación continua y la conversión oportuna del torniquete siempre que sea tácticamente posible. (Revista Ucraniana de Medicina Militar)
Estos hallazgos no deben interpretarse como evidencia de que los torniquetes no son seguros.
En cambio, refuerzan varias lecciones fundamentales:
✅ Aplica un torniquete inmediatamente para una hemorragia en una extremidad que pone en peligro su vida.
✅ Reevalúa a la víctima tan pronto como la situación táctica lo permita.
✅ Realizar la conversión del torniquete cuando sea indicado y clínicamente apropiado.
✅ Preparar los sistemas médicos militares y civiles para escenarios de evacuación prolongados.
Los conflictos modernos han demostrado que los tiempos de evacuación pueden ser considerablemente más largos que los experimentados en operaciones anteriores de la OTAN. Nuestra educación, protocolos, simulación y sistemas de mejora del rendimiento deben seguir evolucionando para reflejar esta nueva realidad operativa.
Como instructores, directores médicos y centros de formación, tenemos la responsabilidad de enseñar no solo cómo aplicar un torniquete, sino también cuándo convertirlo, cuándo dejarlo en su lugar y cómo minimizar las complicaciones isquémicas mientras se preserva la vida de la víctima.
La próxima frontera en el control de hemorragias no es simplemente detener el sangrado, sino salvar tanto vidas como extremidades.
Eduardo Gatica Lagos
https://www.linkedin.com/in/eduardo-gatica-lagos-0242a5145/?lipi=urn%3Ali%3Apage%3Ad_flagship3_feed%3BHqhmy8vjSwK3odWzWdofeg%3D%3D