02/03/2026
Cuando el conflicto sacude a las naciones, también sacude nuestros corazones.
En momentos así, la Iglesia recuerda su llamado: estar en la brecha.
La Biblia nos muestra que los tiempos de crisis no son solo escenarios de dolor, sino también oportunidades para que el pueblo de Dios se levante con fe, humildad y clamor. No respondemos con odio, no respondemos con polarización. Respondemos con intercesión.
Como Iglesia, no somos espectadores de la historia. Somos intercesores en ella.