19/06/2026
Hace varios días he querido hacer este video. He intentado grabarlo una y otra vez, pero siempre termino con lágrimas en los ojos.
Cada mañana me levanto y lo primero que hago es mirar a todos los perritos del refugio. Para muchos son solo perros, pero para mí son como mis hijos. Sé que, si pudieran hablar, me darían las gracias. Aunque, pensándolo bien, creo que ya lo hacen: cuando mueven su colita al verme, cuando buscan un abrazo, cuando les doy un beso de buenos días a cada uno de ellos y siento que, por un instante, olvidan todo el dolor que han vivido.
Hoy quiero invitarte a darle una oportunidad a un perrito de refugio. Permítele entrar a tu hogar y descubrirás cómo llena tu vida de amor, de alegría y de momentos inolvidables. También conocerás ese miedo tan grande cuando se enferman y solo puedes pedirle a Dios que todo salga bien. Porque cuando amas de verdad, ellos dejan de ser una mascota y se convierten en parte de tu familia.
No es fácil expresar todo lo que siento, porque el amor que tengo por cada uno de ellos es inmenso. Pero sí puedo decirte algo con toda seguridad: adoptar salva una vida… y también transforma la tuya.
Ellos no conocen el rencor, no juzgan, no guardan resentimiento. Solo saben hacer una cosa: amar con todo su corazón. ❤️🐶