24/01/2026
Para proteger los cultivos del viento, se emplean métodos naturales como barreras vivas (setos densos), cortinas rompevientos (árboles altos), cultivos intercalados (combinación de plantas robustas y vulnerables), y el uso de cubierta vegetal que mantiene el suelo cubierto y mejora su retención de humedad. Estas prácticas son fundamentales para prevenir la erosión eólica y proteger la salud del suelo.