14/09/2026
Tuvimos la oportunidad de llegar hasta la casa de Daniel para entregarle un gimnasio de rehabilitación en casa, diseñado especialmente para acompañar su proceso y brindarle nuevas posibilidades de movimiento y bienestar.
Lo hicimos de la mano de Fundación Luces y Unidos Para Sonreír, quienes hicieron posible el diseño de este dispositivo pensando en las necesidades de Daniel.
Más que entregar un equipo, esta experiencia nos recordó algo que guía nuestro trabajo en Fundación Max y Sarah Harari: el impacto comienza cuando somos capaces de identificar una necesidad y trabajar juntos para crear una solución.
Nuestra comunidad necesita que estemos alertas y sensibles a las necesidades para así contribuir de la mejor forma😊