01/12/2025
“CUANDO LA VIDA PESA, DIOS SOSTIENE”
A veces quisiera decir que enfrentar los días siempre es sencillo, que uno avanza sin tropiezos y con el corazón firme… pero no sería verdad. Hay etapas donde la fuerza se agota, donde las dudas hablan más fuerte que la esperanza y donde parece que todo se detiene.
Lo difícil no es solo luchar, sino seguir creyendo mientras luchas. Lo difícil es mantener el corazón en paz cuando no entiendes lo que Dios está haciendo. Lo difícil es levantarte una y otra vez, cuando el cansancio dice que te quedes en el suelo.
Pero vale la pena.
Cada paso pequeño vale la pena.
Cada oración honesta vale la pena.
Cada día en el que eliges confiar, aun sin ver, vale la pena.
Porque Dios no abandona procesos. Él acompaña, fortalece, renueva y sorprende en el momento que menos imaginas. Su fidelidad no depende de tus fuerzas, sino de su amor.
Entendí que no necesito tener todas las respuestas para avanzar; solo necesito recordar que no camino solo. Y por eso deseo que otros también descubran esa paz que llega cuando entregamos el control.
Padre, gracias. Tú me has sostenido en mis días más pesados, y yo me encargaré de recordarle al mundo que en tus manos siempre existe un nuevo comienzo.